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Economía y Finanzas

La Fed cumplió con sus expectativas, ¿qué viene para los bancos centrales en el mundo?

Con el incremento de tasas en la Reserva Federal, las dudas del sector financiero apuntan hacia qué caminos tomará el resto del mundo, sobre todo con las condiciones actuales de la economía global.

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Foto: EFE

Las implicaciones económicas y financieras del conflicto entre Rusia y Ucrania son inciertas. Al menos así las describió el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, cuando anunció el aumento de 25 puntos básicos en las tasas de interés, incremento que representaría el primer paso de un plan que implica incrementos graduales a lo largo del año.

“Una apropiada política monetaria requiere reconocer que la economía se va a mover en caminos inesperados, y evadir la incertidumbre se ha vuelto un desafío extraordinario. El comité está determinado en tomar las medidas necesarias para volver a precios normales”, afirmó Powell en una rueda de prensa a la que Forbes tuvo acceso.

Esta estrategia llega en un momento en el que la inflación se ubica muy por arriba de la meta de 2%, alcanzando 7,9% en febrero, su nivel más alto en los últimos 40 años. Para Powell, este panorama limita lo que la producción puede responder, exacerbado por el Covid-19 y las presiones en los precios, impactando en bienes y servicios como la energía y los precios de commodities, más que todo el petróleo.

Con estas condiciones en mente, el directivo espera que la inflación regrese a 2% si el mercado laboral sigue estable, pero esto podría pasar hasta 2024. Por ello, la Fed subió su proyección de inflación para 2022 a 4,3% desde su estimación previa de 2,6%, y mantuvo estable su previsión de desempleo en 3,5% para este año.

Para 2023, las proyecciones apuntan a 2,7%, mientras que en 2024 podría llegar a 2,3%. Cabe destacar que todas estas cifras tienen en cuenta el impacto de la invasión rusa en Ucrania, que hoy cumple su tercera semana.

Fuente: Reserva Federal de EE.UU.

“Antes de la invasión, la expectativa era que la inflación bajara al final del primer trimestre del año, continuando con esa tendencia hasta mitad de año, pero lo que estamos viendo es presión en el corto plazo. Los países y las empresas no quieren tocar los bienes rusos, entonces eso va a enredar aún más las cadenas de suministros“, explicó Powell.

Si bien la expectativa sigue apuntando a que la inflación va a bajar de manera pronunciada en el segundo semestre, la Fed también espera que la cifra siga siendo alta hacia mitad de año.

“Entendemos que nuestras acciones afectan familias y negocios, pero lo que hacemos va para beneficiar a la mayoría. Usaremos todas nuestras herramientas para garantizar la estabilidad macroeconómica, y si concluimos que hay que subir las tasas más rápido, así lo haremos”, aseveró.

La disminución de la inflación podría explicarse gracias a la mejoría en el sistema laboral que se ha expandido en el país, llegando a la cifra más baja desde el inicio de la pandemia. De hecho, el dato registrado en febrero de 2022 fue de 3,8%, de acuerdo con datos de la Oficina de Estadísticas Laborales.

En materia de proyecciones, las cifras apuntan a que el desempleo en Estados Unidos se mantenga en 3,5% en 2022 y 2023, con un ligero incremento en 2024, donde se situaría en 3,6%. No obstante, el panorama se complica a largo plazo, cuando se prevé que la tasa aumente a 4%.

Fuente: Reserva Federal de EE.UU.

Al respecto, la FED destacó que la tasa de desempleo no puede ser negativa. Además, los riesgos en torno a una proyección concreta pueden inclinarse al alza o a la baja, en cuyo caso el gráfico de abanico correspondiente se situaría de forma asimétrica en torno a la proyección media.

Las decisiones de Europa

El pasado 10 de marzo, el Banco Central Europeo (BCE) anunció que las tasas de interés de las operaciones principales de financiación, de la facilidad marginal de crédito y de la facilidad de depósito se mantendrían sin cambios en el 0,00%, el 0,25% y el -0,50%, respectivamente.

No obstante, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, confirmó a Forbes que cualquier ajuste de las tasas de interés oficiales tendrá lugar “algún tiempo después” de que finalicen sus compras netas en el programa de compras de activos, y aseguró que este incremento “será gradual”.

“La trayectoria de los tipos de interés oficiales del BCE seguirá estando determinada por la orientación futura del Consejo de Gobierno y por su compromiso estratégico de estabilizar la inflación en el 2% a medio plazo“, dijo Lagarde. En consecuencia, el Consejo de Gobierno espera que los tipos de interés oficiales del BCE se mantengan en sus niveles actuales, hasta que vea que la inflación alcanza 2% mucho antes del final de su horizonte de proyección y de forma duradera.

Con respecto al programa de compras de activos, la ejecutiva explicó que se asumió que no habría un periodo tan largo entre el momento en que se detuvieran las compras netas de activos y el momento en que se produjera una subida de tasas de interés, por lo que se decidió hablar de “algún tiempo después”, respetando la secuencia del Consejo de Gobierno para determinar si es el momento de subir las tasas o no.

“Evidentemente, “algún tiempo después” lo engloba todo. Puede ser la semana siguiente, pero puede ser meses después, y con ello creo que queremos indicar que el horizonte temporal no es lo que más va a importar. Son los datos los que apoyarán la decisión que tome el Consejo de Gobierno para evaluar las perspectivas de inflación a medio plazo y si se justifica una subida de tasas”, apuntó Lagarde.

Panorama regional

Según un análisis de Corficolombiana, el ciclo de aumento de tasas actual es sincronizado y más acelerado que el de 2015, y responde a un choque inflacionario global originado por una baja base estadística, fuertes precios de commodities, disrupciones en la cadena de suministros y desbalances entre la oferta y la demanda en el contexto de reactivación económica.

En materia de activos financieros, cabe destacar que hay una tendencia generalizada en el comportamiento de divisas, bonos a 10 años en moneda local e índices accionarios de Colombia, Chile, Perú y Brasil durante el ciclo inflacionario de 2015. Para este año, hay que tener en cuenta que el aumento en este indicador ha sido más rápido, transversal y sincronizado.

Fuente: Refinitiv Eikon

En todos los casos se dio un deterioro del precio de los activos financieros previo al anuncio del primer aumento de tasas, situación que se revirtió una vez se materializó la decisión. La magnitud de los movimientos fue diversa entre países. En contraste, los activos financieros de México no compartieron esta tendencia, agregó la información.

A diferencia de lo que se está viendo ahora, el fenómeno inflacionario de 2015 se dio principalmente por factores como el choque petrolero, pues el precio del barril Brent tuvo una caída anual de 34,7%. Esto derivó en una fuerte depreciación de las monedas de mercados emergentes, conllevando así a incrementos en los precios de alimentos y combustibles.

¿Y Colombia qué?

En el contexto de la crisis de la pandemia, el Banco de la República bajó la tasa de interés y la mantuvo en mínimos históricos como respuesta a la situación de la economía de ese momento, cuando había una desaceleración y no había presiones inflacionarias. Esa política contracíclica no podía continuar debido al acelerado nivel de inflación.

Por eso, desde septiembre del año pasado, el Banco de la República ha subido las tasas de interés en tres oportunidades y ha sido enfático en que se trata de un proceso de normalización de la política monetaria, para hacerla más acorde a las circunstancias actuales. No obstante, el emisor le aclaró a Forbes que los aumentos de la tasa de interés “son graduales y dependen de la información que vayamos recibiendo en cada momento“.

Un punto clave a tener en cuenta es el conflicto entre Rusia y Ucrania, que también genera presiones adicionales sobre la inflación mundial al afectar la oferta de alimentos y de insumos agropecuarios, en particular fertilizantes, que son importados por Colombia.

“También es cierto que una situación de conflicto aumenta la incertidumbre y puede hacer que los precios de los activos financieros sean más volátiles en este ambiente. Todo este contexto es analizado por la Junta Directiva para la toma de decisiones de política monetaria”, destacó el emisor.

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