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Emprendedores

Fundadores de unicornios españoles ven oportunidades para emprendedores de ‘cruzar el charco’ entre América Latina y Europa

Fundadores de unicornios e inversionistas españoles coinciden en que existen oportunidades para emprendedores latinoamericanos de entrar por España a Europa y viceversa. Lo que hay que ver más allá del idioma.

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Juan de Antionio, cofundador y CEO de Cabify y Felipe Navío, cofundador de Jobandtalent. Fotos: Pool.

Quienes han sabido sacar ventaja de los lazos que existen entre los países de Iberoamérica, pueden decirlo con propiedad: la oportunidad es gigantesca. El 20% de los ingresos de las 10 empresas más grandes de España, provienen de América Latina.

Hay compañías como Telefónica, Mapfre, Iberia, Indra, Santander y Sacyr que llevan décadas operando con creces en la región. Sin embargo, esto no es algo que está ocurriendo con las empresas emergentes de base tecnológica. Mientras que en las esquinas de Ciudad de México, Sao Paulo, Bogotá, Buenos Aires, Lima y Santiago de Chile no se necesita explicar qué es Mercado Libre o Rappi, en Madrid toca decir que son como Amazon y como Glovo.

Esa misma, Glovo, una plataforma de reparto de comida preparada que se mueve como pez en el agua en Europa, no pudo cuajar en Latinoamérica. La historia es diferente para Cabify, una plataforma de movilidad que es ampliamente conocida y tiene millones de kilómetros recorridos en la región.

“Ni Europa, ni Latinoamérica son un mercado común y muchas veces las referenciamos como si fueran una misma cosa”, dijo a Forbes Juan de Antonio, el cofundador y CEO del unicornio Cabify, en una mesa redonda con periodistas en Madrid (España). “Existen muchas dificultades para cruzar el charco y después de cruzar el charco. Hay que entender las fronteras que existen en la región, sobre todo nosotros que nos enfrentamos a un reto de un volumen grande para ser relevantes a nivel global. No somos mercados cohesionados, somos mercados separados en tamaños y focos”.

Cabify mueve anualmente más de 70 millones de trayectos, está valorada en US$1.400 millones con una plataforma que conecta a usuarios con conductores particulares, de taxi y tiene un brazo logístico de envíos. Su CEO asegura que Argentina, Perú, Chile y Colombia son sus principales mercados.

“Cuando estás viniendo a Europa estás viniendo a España, pero cruzar Los Pirineos es un camino. Hay un elemento imprescindible de respirar el mercado local. Entonces si estás entrando a un mercado en el que te quieres enfocar, tienes que vivir ahí”, agrega el CEO de Cabify.

Foto: Getty Images.

Para María Benjumea, fundadora de Spain Startup, que organiza la conferencia South Summit, para los emprendedores latinoamericanos conectarse con otras regiones puede llevarlos a ser compañías globales.

“Los emprendedores de los países de América Latina pueden encontrar en Madrid la puerta de entrada con el resto del mundo, para atraer no solo clientes, sino también inversionistas y talento de otros lugares”, sostiene Benjumea.

Esto es algo que se facilita para las compañías de software que prestan software como servicio (Saas, por sus siglas en inglés), ya que no limitan su tamaño de mercado a operaciones en sitio, a regulaciones estrictas o a zonas horarias.

Es el caso de la firma uruguaya Dlocal, una empresa valuada en US$9.000 millones que procesa transacciones y pagos para compañías como Amazon, Netflix y Didi en mercados fuera de Estados Unidos. Su tecnología se adapta fácilmente a muchos mercados.

“En sitios con poco ecosistema esto es muy difícil”, agrega Felipe Navío, cofundador de Jobandtalent, una plataforma de empleo originada en España que se hizo unicornio y que opera en varios países latinoamericanos. “Ver otros ejemplos es vital para crear nuevos conceptos y lanzarlos al mercado, al final es algo que genera valor”.

Jobandtalent, valuada en US$2.400 millones, conecta a trabajadores con empleadores, desde sus orígenes ha recaudado US$1.100 millones y ha atendido a más de 80.000 trabajadores.

Lupina Iturriaga, fundadora y CEO de la fintech española Fintonic que opera en México y Chile, asegura que “por más que hablemos el mismo idioma te tienes que adaptar y moverte con la regulación. Aunque en España tenemos un conocimiento de muchos años, yo voy todos los meses a México: mi equipo es mexicano, hay algunas aplicaciones que pueden funcionar igual pero es algo que debe revisarse intentando cambiar o mejorar los hábitos de la gente”.

Ni Europa, ni Latinoamérica son un mercado común y muchas veces las referenciamos como si fueran una misma cosa

Juan de antonio, cofundador y ceo de cabify

Inversionistas, también subidos en el barco

De acuerdo con el informe de Panorama de Inversión Española en Iberoamérica 2022, presentado por IE University, el 77% de las empresas que operan en América Latina tienen previsto aumentar sus inversiones en la región durante este año, frente al 20% que desea mantenerlas y el 3% que proyecta reducirlas.

Es una tendencia que ratifican inversionistas españoles de capital de riesgo, que no se quedan por fuera del ‘boom’ latinoamericano. Según datos de la Asociación para Inversiones de Capital de Riesgo en América Latina (LAVCA, por sus siglas en inglés), las startups de la región atrajeron US$15.300 millones en 2021, lo que es más del triple del récord de US$4.900 millones que se había alcanzado en 2019.

“Lo que hemos hecho es lanzar un fondo específico para Latinoamérica con un equipo local, de US$125 millones, porque tienes que adaptarte al mercado local”, comenta Pablo Pedrejón, socio de Seaya Ventures, una firma de capital de riesgo con sede en Madrid. “La tecnología es global y puede hacer más fuerte el puente entre Europa y Latinoamérica. Ya estamos viendo emprendedores latinoamericanos proyectando un camino hacia Europa”.

A su vez, Andrés Dancausa, socio general de The Venture City, un fondo que invierte en etapas Serie A en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, sostiene que tienen equipos de distintas nacionalidades con capacidad de cuajar en cada mercado. “No solo es entender el idioma, es entender la cultura”, anota.

Una tendencia que abre esa puerta son las iniciativas de innovación abierta que buscan startups para abordar con agilidad problemas que les tomaría más tiempo solucionar internamente ya sea acelerando, invirtiendo o incluso adquiriendo.
El 53% de las compañías españolas que operan en la región aseguran haber importado a España algún producto o servicio desarrollado en Latinoamérica.

“Estamos viendo muchas compañías latinoamericanas con sofisticación que pueden llegar a Europa, algo que no se veía hace 15 años”, expresa Miguel Arias, socio de KFund y exdirector global de Wayra, el fondo corporativo de capital de riesgo de Telefónica, que lleva 15 años interactuando con empresas emergentes de base tecnológica.

Javier Martínez de Irujo, principal de Axon Partners Group, resalta que en Colombia han creado un fondo conjunto con EPM para atraer compañías del sector energético. “Estamos interesados en seguir mirando startups en América Latina”.

Por su parte, Marta Gil, directora de estrategia e innovación en Sacyr, explica que “es difícil encontrar startups” en su sector (infraestructura) pero que ya tienen andando algunas colaboraciones. “Estamos pilotando un proyecto en Colombia para intentar predecir los movimientos del terreno, algo que nos contribuye a mitigar el impacto ambiental y a mejorar la seguridad de los trabajadores en las obras y en Chile estamos con un proyecto para calcular la huella de carbono”, comenta.

Todo esto muestra que existen oportunidades no solo para emprendedores de los países iberoamericanos, sino también para inversionistas y corporaciones que se permitan innovar ‘cruzando el charco’.

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