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Ozon completa US$29 millones para su negocio que vende motos usadas

Daniel Otero, cofundador y CEO de Ozon explicó a Forbes que aunque la plataforma fue fundada en Colombia, México ya es el 90% de sus operaciones.

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Ozon comercializa motos usadas con crédito para los repartidores. Foto: Ozon.

La plataforma Ozon que compra motos, las arregla y las vende, ha completado el recaudo de US$29 millones, de los cuales US$4 millones provienen de una ronda de inversión semilla y US$25 millones de deuda, con la intención de fortalecer su vertical de financiamiento.

Daniel Otero, su cofundador y CEO, explicó a Forbes que aunque la compañía surgió en agosto de 2021 en Colombia, México ya representa el 90% de sus operaciones.

“Aseguramos el capital financiero para continuar con la expansión dentro de México. Nuestro objetivo es cerrar el año con operaciones en las principales ciudades del país, entre ellas: Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Querétaro, consolidándonos como la alternativa a primer crédito para aquellas personas que no cuentan con historial crediticio”, sostuvo Otero.

 En la inyección de capital participaron 1984.vc, K50 Ventures, Bridge Partners, Angel Ventures, Magma Partners, Simma Capital, junto a ángeles inversionistas como Adalberto Flores de Kueski, José Vélez de Bold y Sergio Romo. La deuda la proporcionó Architect Capital.

Este modelo de negocio está apuntando a los repartidores de plataformas que no tienen dinero para comprar montos y que no tienen acceso a financiamiento para comprar los vehículos porque la mayoría no tiene historial crediticio, no están bancarizados o son ciudadanos de otros países, lo que dificulta aún más todo el proceso.

Con su plataforma, Ozon quiere acaparar el mercado de motos seminuevas repleto de riesgos de fraude, para ofrecer liquidez a quienes quieran vender sus vehículos, con la promesa de compra y pago a 24 horas de haber sido aceptada la oferta.

El nacimiento del negocio

Daniel Otero nació en Colombia hace 24 años. Antes de fundar Ozon, este emprendedor ya había incursionado en el ecosistema con una startup de micromovilidad con operaciones en Bogotá y Medellín, en Colombia, en donde rentaban bicicletas eléctricas, pero decidió cerrar este negocio en 2020.

Al año siguiente, Miguel Ocampo, quien era su socio en el emprendimiento previo, y Daniel deciden fundar Ozon, una empresa que desde el primer día de operación tuvo presencia en Colombia y México.

De la mano de los cofundadores de Grin, la startup de motopatines eléctricos establecida en México, Miguel y Daniel lanzaron el servicio de renta mensual de bicicletas y patines, pero la demanda no respondía como querían.

“Dijimos: ‘OK estamos cometiendo un error y estamos atacando el mercado de las personas que hoy están haciendo trabajo remoto desde casa y no necesitan un transporte para movilizarse de forma recurrente’; ahí fue cuando dijimos cambiemos ese mercado y busquemos a las personas que todos los días salgan a trabajar… ahí comenzamos a pensar en las personas que trabajan en las plataformas de reparto”, relata Daniel.

Al hablar con las plataformas se dieron cuenta de que su principal herramienta de trabajo no eran las bicicletas o los patines, sino las motocicletas, ya que ganan 50% más, en comparación con el resto de los transportes.

En ese momento descubrieron que todos los repartidores querían comprar una moto, pero no contaban con los recursos económicos o condiciones para obtener un crédito para adquirir el vehículo. El 98% de las personas que trabajan en las apps no reciben crédito de las entidades financieras, de acuerdo con Ozon.

Lo que intenta la empresa es facilitar la compra y venta de motos, para alejarse del riesgo de un fraude. La garantía que ofrece Ozon es claridad en las operaciones y brindar liquidez inmediata para los usuarios, con precios “justos” de acuerdo con los precios del mercado.

Además, los talleres propios, con dos locaciones en México, se encargan de garantizar las condiciones favorables de las motocicletas en temas mecánicos, mientras el crédito ofertado para los compradores de motos es de un año, con pagos semanales, para adaptarse a los tiempos de pago de plataformas como Rappi o Uber Eats, por ejemplo.

El comprador de motos sólo muestra los ingresos que ha obtenido en los últimos meses, para determinar la capacidad de pago de cada persona. “Utilizamos canales no tradicionales para revisar los ingresos de las personas y poder darles un crédito”, explica Daniel.

La empresa espera cerrar el año con 6.000 de estos vehículos comercializados.

*Con reportería de José Roberto Arteaga en Ciudad de México.

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