La pospandemia nos dejó una gran paradoja. Mientras que la revolución digital se impuso y contribuyó a la transformación empresarial, generando enormes eficiencias, la logística enfrentó desafíos importantes y atascos en las líneas de producción. Ante dicha coyuntura, los puertos y canales de comercialización se vieron envueltos en una crisis global de suministros que se ha prolongado más de lo esperado. Esta es una mirada a los logros y retos pendientes.

A mediados de 2021, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) informó que de cada $100 que facturan las empresas en Colombia, se destinan alrededor de $12,6 en promedio para financiar los costos logísticos involucrados en la producción y distribución de sus productos y servicios.

No obstante, en el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 se preveía una disminución de los costos logísticos al 12,9% para este año, meta que fue superada en 2020, cuando bajó a 12,6%. Dicha cifra llega justo en medio de una profunda crisis del sector por cuenta del choque de suministros que comenzó el año pasado.

“La crisis impacta directamente la demanda del mercado, debido a las fluctuaciones de la oferta que aumentan para el mercado en general, a causa de cierres portuarios, de fábricas o rebrotes; por esto, la demanda disminuye por el incremento en los costos del bien final”, explicó a Forbes el dinamizador nacional de logística de Servientrega, Felipe Calderón.

Esa fluctuación de la oferta no es algo nuevo, pues desde 2020 se observaba una variación negativa de las importaciones y exportaciones, sobre todo en los casos de Cartagena y Buenaventura, ciudades que reúnen más del 90% del total de contenedores de comercio de Colombia.

El panorama

Según información de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la variación de importaciones era positiva en Cartagena entre enero y marzo, alcanzando 7%; para octubre, se ubicó en -11,1%. Con respecto a Buenaventura, el primer trimestre arrojó una variación en importaciones de -9,9%, que llegó a -26,9% entre enero y julio de 2020.

Al observar las exportaciones, Buenaventura tuvo cifras de -16,7% de enero a marzo, que cayó aún más con corte a octubre, cuando registró -18,2%. Si bien en Cartagena la cifra se mantuvo positiva, llegando a octubre con 2,5%, tuvo su peor momento en mayo, cuando la variación llegó a -5,5%.

Esto también ha afectado de manera grave el abastecimiento de ciertos productos clave. La presidenta de Coordinadora, María Helena Obando, citó la carencia de aceite como uno de los factores más complejos a la fecha, lo que a su vez les ha obligado a hacer cambios de diferentes marcas, aspecto que se ha complicado debido a los costos, motivados principalmente por el alza del dólar. Lo mismo ha sucedido con las llantas y las tractomulas.

Con ese panorama en mente, estar preparados para afrontar la crisis de suministros global se debe a una planeación y prevención que dejó haber vivido los efectos de la pandemia en el 2020. Así lo expresó el presidente de Interrapidísimo, Norman Chaparro, quien comentó a Forbes que la empresa ha aplicado herramientas de análisis que les ha permitido prepararse para este tipo de amenazas.

“Hemos desarrollado un plan donde inspeccionamos las causas y posibles consecuencias de lo que sucede en el mundo, cómo eso impacta a nuestro país y a nosotros como compañía. Parte del plan corresponde a haber priorizado nuestras necesidades según la importancia de suministros, ubicar proveedores con suficiente anticipación y realizar nuestros pedidos con antelación”, explicó.

Quienes también han sentido el coletazo de esta crisis han sido las zonas francas, sobre todo si se tiene en cuenta que su labor apunta a incentivar el desarrollo de actividades industriales, comerciales y de servicios.

Siga a Forbes Colombia desde Google News

Uno de los casos más complejos a la fecha es el de Zona Franca Bogotá (ZFB), pues las empresas ubicadas en el parque de la misma y a las que se les presta servicio de operación a nivel nacional han tenido entre dos y tres meses de retrasos en la entrega de materias primas, materiales y equipos que llegan del resto del mundo.

El presidente de ZFB, Juan Pablo Rivera, comentó a Forbes que esto ha obligado a fabricantes y operadores logísticos a abastecerse de materias primas o productos terminados, haciendo compras de mayor volumen que se almacenan en la Zona Franca.

“Como espacio neutro en materia tributaria, facilita a los empresarios mantener una política de inventarios con mayores niveles de seguridad de producción o de manejo de mercancías, garantizando la atención de sus compromisos y minimizando el impacto en el flujo de caja”, añadió.

En materia de operaciones de comercio exterior, esto ha significado un decrecimiento cercano al 20% en el total entre 2019 y 2020, a un incremento en el 2021 que prácticamente las llevó niveles prepandemia. El 2022 se ha comportado adecuadamente, con crecimientos cercanos al 8% a la fecha.

La crisis logística y de suministros ha acelerado el desarrollo de tecnologías que ya se venían utilizando en el mundo, como la impresión 3D y fabricación aditiva”

JUAN PABLO RIVERA, PRESIDENTE DE ZFB

Las estrategias

Para Chaparro, la aplicación de metodologías ágiles y la mejor articulación de todos los eslabones le ha permitido a Interrapidísimo visualizar y anticipar los cambios profundos en el entorno global. Incluso, esta planificación ha contribuido al fortalecimiento de sus cadenas de valor.

“Hemos obtenido los insumos que requerimos para operar con suficiente anticipación, y aquellos de difícil adquisición nos han llevado a plantear soluciones innovadoras”, sostuvo.

El directivo también aseguró que el plan de Interrapidísimo está pensado en priorizar en función a los recursos o insumos de mayor demanda en la compañía, lo que les permite estar preparados a pesar de que la crisis se extienda hasta el 2023.

“No somos ajenos a los riesgos, pero se trata de estar enfocados y obtener soluciones rápidas; evaluamos las buenas prácticas internacionales para tener modelos que nos conlleven a superar la crisis y a operar a cabalidad, aun en un contexto de incertidumbre”, recalcó.

Por su parte, Calderón señaló que lo más importante desde Servientrega ha sido lograr negociaciones con aliados estratégicos de alcance global, adquiriendo soluciones competitivas para trasladarlas al cliente final y poder mitigar los contratiempos generados en la cadena logística.

Convierta a Forbes Colombia en su fuente habitual de Economía y Finanzas

Al mismo tiempo, detalló la importancia de monitorear los cambios que se vayan generando a través del tiempo para tomar decisiones, y así ofrecer alternativas en la cadena logística. Estos incluyen modalidades de exportación e importación tanto aéreas como marítimas, así como mejorar tiempos de tránsito y rutas alternas, aspectos clave para plantear un plan de acción y ejecutarlo con el fin de brindar la opción más viable al cliente.

En cuanto a ZFB, Rivera mencionó que la empresa ha invertido recursos importantes en tecnología, que han permitido mejorar los tiempos de la logística en un 25%. Lo anterior se sustenta en disminuir procesos manuales de digitación con las interfaces entre los diferentes sistemas de las empresas y las entidades de control, como la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), para anticipar la llegada de la mercancía de los puertos y fronteras, permitiendo incrementar la agilidad en el ingreso de las mercancías.

Por otra parte, se implementaron procesos de inspecciones físicas virtuales que incluyen geolocalización de las mercancías dentro de la Zona Franca, optimizando tiempos que se traducen en menores costos y seguridad en los procesos aduaneros, adoptando tecnologías 4.0.

Cabe destacar que las zonas francas en Colombia están ubicadas en sitios estratégicos del país que cuentan con la infraestructura requerida para atender la demanda de espacios que requieren los diferentes sectores productivos. De ahí que la naturaleza misma de espacio neutro libre de impuestos de nacionalización les permita funcionar como hub de abastecimiento y centro de distribución.

Al respecto, Rivera apuntó que la ZFB, como tercer punto de recepción de carga en Colombia, facilita la conectividad y la implementación de operaciones logísticas como el transporte multimodal, que impactan en los costos operativos y generan valor en las cadenas de suministro.

“Parte del plan corresponde a haber priorizado nuestras necesidades según la importancia de suministros”

NORMAN CHAPARRO, PRESIDENTE DE INTERRAPIDÍSIMO

“¿En que contribuye este tipo de modelos? Liberar espacios en áreas portuarias, optimizar los diferentes medios de transporte y mejorar las condiciones de almacenamiento y distribución. Es allí donde las zonas francas juegan un rol clave, aportando a la competitividad de las redes logísticas como nodos de conexión”, dijo.

En el caso de Coordinadora, las opciones fueron mucho más básicas y en terreno. Al respecto, Obando destacó estrategias como hacer capacitaciones con los conductores de sus camiones para ahorrar combustible y que su consumo sea más eficiente. Incluso, la empresa realizó un programa de rendimiento de combustibles y tomó unos indicadores clave de rendimiento (KPIs) durante el proceso.

Al mismo tiempo, se han enfocado en reemplazar sus equipos por unos más nuevos, lo que les ha ayudado en su meta de ahorrar combustible. La medida ha visto frutos, más que todo con la liberación del Fondo de Estabilización de Precios del Combustible (FEPC), que no tiene que ver exactamente con todo lo anterior, pero si ataja el hecho de que la economía del país “no aguanta otra subida de combustible”.

“Necesitamos tractomulas con mayor rendimiento, debemos hacer desplazamientos en camiones más grandes y ponerlos a girar en sitios más pequeños. Estamos en un clima de austeridad y de consciencia para que la gente cuide los vehículos, maneje bien y recorra la menor cantidad de kilómetros posibles”, destacó Obando.

El impacto tecnológico

“La tecnología siempre será un aliado estratégico para nuestras operaciones y en este caso no fue la excepción”, aseveró Calderón, quien destacó herramientas como el tracking de pedidos, los sistemas de navegación asignados a sus vehículos, los modelos predictivos y analíticos para clientes, así como la personalización de modelos operacionales, como parte de la oferta integral de Servientrega.

Incluso, Chaparro reconoció que la previsibilidad de la que se ha hablado solo es posible a partir de la tecnología que, en el caso de Interrapidísimo, les ha permitido hacer seguimiento a pedidos, pagos, cuentas y control de precios a nivel global. “Tener la información y acceder a ella nos ha generado confianza y eficiencia en nuestros procesos”, resaltó.

Por su parte, Rivera reconoció que la crisis logística y de suministros ha acelerado el desarrollo de tecnologías que ya se venían utilizando en el mundo, como la impresión 3D y fabricación aditiva, que permiten la producción deslocalizada, las tecnologías que anticipan las necesidades como gemelos digitales para el mantenimiento predictivo, los sistemas que mejoran el control del ciclo de vida del producto basados en blockchain, y otros sistemas que optimizan la gestión de la cadena de suministro.

Lea también: Los sectores público y privado le ponen cara a los desafíos de la cadena de suministro de semiconductores

En el caso de ZFB, Rivera comentó que, desde hace casi cuatro años, la compañía emprendió su propio proceso de transformación digital enfocado en agilizar los trámites y procedimientos logísticos propios de una zona franca, soportados en tecnologías de cloud computing, internet de las cosas, robots de software, interoperabilidad y analítica de datos, entre otros.

“Como unas cosas suben, las otras bajan. En el tema de ganar en productividad, nosotros somos muy avanzados tecnológicamente, y hemos logrado acortar muchas estancias en la última milla, reducir muchos tiempos muertos en la operación y ser más productivos. En la medida en que lo logremos, vamos a poder sobrevivir mejor”, agregó Obando.

No cabe duda de que la crisis logística aún tiene unos buenos golpes que dar en la economía global, pero las experiencias de la pandemia y los avances de cada compañía involucrada en el sector les han dado la fortaleza y herramientas necesarias para solventar la crisis a largo plazo. Sin embargo, la imprevisibilidad de los factores que están en juego, sobre todo los niveles de importación y exportación, son un aspecto que no se debe ignorar, por más preparación que haya en aspectos técnicos. Amanecerá y veremos.

#NuestraRevista | Este es un artículo publicado en nuestra edición de la revista Forbes Colombia de julio.  Si desea recibir esta información de primera mano en nuestra revista física, ingrese aquí para suscribirse.