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Los retos de la UIAF en el Gobierno de Gustavo Petro

La UIAF es, sin lugar a duda, el arma más poderosa que tiene el presidente Gustavo Petro dentro del poder ejecutivo para luchar contra las mafias y el lavado de activos.

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Ha pasado mucho tiempo desde 1995, cuando un grupo de directores de unidades de policía, así como jueces y tecnócratas se reunieron en el palacio Egmont –ubicado en Bruselas, Bélgica– a crear un grupo con ese mismo nombre. Con los años esa agrupación se convirtió en la red global de información financiera más grande del mundo.

Este grupo mundial de unidades de inteligencia financiera, en forma legal, tiene acceso a propiedades, cuentas bancarias, contratos, transacciones e identificaciones de los grandes corruptos del planeta y del país.

Como si fuera una Interpol a escala, el denominado Grupo Egmont le permite a Colombia, en teoría, intercambiar información financiera para combatir el lavado de activos y la financiación del terrorismo internacionalmente.

Aunque varias veces, sin éxito, Colombia tocó las puertas del Grupo Egmont para poder intercambiar inteligencia financiera con más de 100 países. Es un club cerrado que exige que los países demuestren con hechos su compromiso en la lucha contra el lavado de activos.

Orígenes y evolución de la UIAF

Con la creación en 1999 de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), adscrita al Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Colombia se ganó su puesto junto con las unidades técnicas que luchan contra los crímenes financieros en jurisdicciones como Israel, Australia, Francia, Canadá y Estados Unidos.

El primer reto de la UIAF fue crear la infraestructura tecnológica para recibir los datos. Su primer director, Rodolfo Uribe Uribe, apoyado por el Ministerio de Hacienda, diseñó y ejecutó un acertado plan tecnológico que le permitió a la Unidad empezar a recibir datos.

Recuerdo que el Fiscal de la época, Luís Camilo Osorio, se quejó en público y en privado de la poca efectividad de la UIAF. Si bien tenía razón, también es cierto que en apenas tres años de funcionamiento no se le podía pedir a ninguna entidad del Estado que operara a plena marcha.

En todo caso, lo que Rodolfo Uribe Uribe diseñó fue bien pensado y permitió sentar las bases de lo que tenemos hoy en día.

Personalmente asumí el reto de ser director de la UIAF en el año 2003, después de llegar de estudiar en la Universidad de Georgetown en calidad de préstamo (comisión de servicios) por parte del Banco de la República, entidad en la cual implementé la Unidad de Análisis de Operaciones, encargada de gestionar el riesgo de lavado de activos por medio de datos y tecnología.

En aquel año 2003 los datos de la UIAF comenzaban a crecer y ya era posible hacer análisis, pero faltaban analistas. Por esa razón, me empeñé en crear un método para que los datos que recibía la Unidad se convirtieran en indicios para los fiscales y la policía judicial.

De esta manera, la UIAF se convirtió en el referente de la región para capacitar analistas de inteligencia financiera. Delegados de más de 50 países vinieron a Colombia a capacitarse en cómo condenar narcotraficantes, corruptos, lavadores y terroristas.

Con los pocos datos que llegaban –principalmente del sistema financiero–, los analistas bien capacitados y la tecnología existente, era posible preparar casos de inteligencia financiera que guiaran a los fiscales a sus casos de extinción de dominio y lavado de activos.

En esa época hicimos la primera campaña de medios para alertar a la sociedad de las modalidades utilizadas por los lavadores y del daño que causaban a la economía, tanto que Naciones Unidas celebró esa innovación en la lucha contra el delito.

Hicimos los primeros pilotos de minería de datos con el software SPSS y modelos predictivos, y publicamos el primer informe de tipologías para desenmascarar a los lavadores e invalidar sus métodos.

En los años siguientes, no ajena a sonados escándalos, la UIAF creció en datos. Actualmente cuenta con más de 17.000 millones de registros, así como una robusta capacidad de análisis y relacionamiento internacional.

En los últimos años y bajo el liderazgo del economista Javier Gutiérrez López, la Unidad incursionó realmente en el mundo de la minería de datos.

UIAF: herramienta del Gobierno para combatir las mafias

No obstante, para condenar a un lavador se requiere más que un análisis contable, unos gráficos de vínculos y una relación de cheques.

A partir de su creación, la UIAF se ha enfocado en enviar a la Fiscalía General de la Nación y a los cuerpos de policía judicial cientos de informes de inteligencia financiera, más de lo muchas veces esas autoridades lograban procesar.

Desde esa época hasta hoy, la UIAF se ha dedicado principalmente a hacer lo mismo: recibir información de varios sectores de la economía (ya no solamente de los bancos), filtrarla, analizarla y entregársela al ente investigador.

No me quiero desviar, pero es importante mencionar que la UIAF no solamente hace informes tácticos, también elabora informes estratégicos que tratan de describir problemáticas más generales para así diseñar políticas públicas.

También responde requerimientos de autoridades competentes sobre la información financiera de los sujetos económicos, capacita a los actores más relevantes del sistema nacional contra el LA/FT y hace las veces de enlace internacional con organismos homólogos. Pero volvamos a los informes.

La Fiscalía General de la Nación, pese a ser muy poderosa, no tiene capacidad para judicializar a todos los lavadores de Colombia, ni tampoco para investigar todas las alertas que se producen en los computadores de la UIAF.

Por esa razón el presidente de la República, Gustavo Petro, como nominador del director de dicha entidad, debe establecer el foco de las investigaciones para que tengan el máximo impacto social.

A su vez, el doctor Luís Eduardo Llinás, nuevo director de la UIAF, tiene en la Fiscalía General y la Policía Nacional, en especial la DIJIN, a sus grandes aliados para que las alertas matemáticas de minería de datos se conviertan en casos exitosos ante los estrados judiciales.

En un país con clara separación de poderes, el presidente Petro no puede luchar solo contra la corrupción. La UIAF es, sin lugar a duda, el arma más poderosa que tiene el Jefe de Estado dentro del poder ejecutivo para luchar contra las mafias y el lavado de activos.

Desde ya, en forma confidencial pero efectiva, deben enfilar sus recursos en los casos que más impactarán ese mal que muchos denominan como el ‘dinero sucio’.

Como aliados de la UIAF están la DIAN, las superintendencias y la Sociedad de Activos Especiales (SAE).

Este conjunto de instituciones, bajo el liderazgo de Petro, deben articularse para lograr más efectividad. A sus 23 años, la UIAF está lista para continuar cumpliendo con su propósito.

Por: Alberto Lozano Vila

*El autor es director de Infolaft y exdirector de la UIAF

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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