Según el mandatario, alzar las tasas de interés como lo ha venido haciendo el banco central no es la fórmula para frenar la inflación. El Banco de la República explicó lo que motivó esa decisión.

Después de que se conociera que la tasa de inflación en Colombia fue del 11.44% para el mes de septiembre, la más alta en 23 años, el presidente Petro se pronunció y atacó al Banco de la República.

El mandatario expresó su preocupación por el incremento porcentual en el precio de los alimentos, división que impulsó en gran medida la variación de este mes, que fue del 0.93%.

“El precio de los alimentos sigue jalonando el ritmo inflacionario de Colombia; esta vez menos por la inflación internacional, más por las inundaciones. Servicios de energía disminuyen su impacto. ¿Sirve subir la tasa de interés para contener la inflación?: No”, comentó.

Y continuó: “El ascenso de la tasa de interés interna, a la que se opuso el ministro de hacienda, pero contó con el respaldo de la totalidad de la junta directiva de Banco de la República solo trasladará la recesión mundial a la economía colombiana”.

Analistas económicos de distinas vertientes como Salomón Kalmanovitz y Mauricio Cárdenas, coinciden en que el Presidente debe respetar la independencia constitucional del banco central y que si no se hubieran tomado esas medidas, es posible que la inflación estuviera por encima de su estado actual.

El Banco de la República argumentó a través de Twitter que la decisión de alzar la tasa de interés fue motivada por las expectativas de inflación a distintos plazos mantuvieron su tendencia al alza, el ritmo de actividad económica en lo corrido del año ha superado los pronósticos del equipo técnico y del mercado por el fortalecimiento de la demanda interna, jalonada principalmente por el elevado crecimiento del consumo de los hogares y los incrementos de las tasas de interés externas, las mayores primas de riesgo y la volatilidad de los mercados financieros internacionales influyen sobre esta decisión.

“La Junta es consciente que se requiere sopesar la perspectiva de una desaceleración de la actividad económica con la de una inflación que continúa alejada de la meta (3%)”, expresó el banco central. “La Junta reiteró su compromiso con hacer que la inflación converja hacia la meta de 3,0% anual, como requisito fundamental para asegurar el dinamismo y la sostenibilidad del crecimiento económico en el mediano y largo plazo”.

Por otro lado, el presidente Petro destacó la disminución de los servicios de energía para este mes, luego de que en agosto pidiera al sector energético investigar ese comportamiento, al cual catalogó como “extraño”.

El precio de los alimentos sigue jalonando el ritmo inflacionario de Colombia; esta vez menos por la inflación internacional, más por las inundaciones. Servicios de energía disminuyen su impacto. ¿Sirve subir la tasa de interés para contener la inflación?: No”, escribió Petro mediante un trino.

Según el Dane, entre las divisiones que impulsaron el alza inflacionaria en Colombia destacan por encima el promedio:

Muebles, artículos para el hogar y para la conservación ordinaria del hogar (1,65%).
Alimentos y bebidas no alcohólicas (1,61%).
Prendas de vestir y calzado (1,33%).
Bienes y servicios diversos (1,21%)
Restaurantes y hoteles (1,03%).