La compañía que opera en Coscuez, Boyacá, espera consolidar la rentabilidad este año.
Hasta antes de la pandemia, la operación de la mina de esmeraldas de Coscuez estaba prácticamente muerta.
Así lo recuerda, Dev Shetty, CEO y fundador de Fura Gems, actual propietaria de la mina de Coscuez en Boyacá. El panorama ahora, cinco años después de su incursión en territorio colombiano, es muy distinto. Shetty señala que están trabajando para que el próximo año este proyecto se convierta en la mina de esmeraldas más grande del mundo.
La compañía ha tenido un cambio radical en los últimos años. Inclusive durante la pandemia lograron mantener la operación, garantizándole el ingreso a los empleados de la compañía.
“Es una bonita historia nuestra entrada a Coscuez. Esta era una mina casi muerta. Había sido suspendida. Muchos trabajaban y no se les pagaban, cuando llegamos, incluimos a todos en la nómina”, explica el empresario de origen indio.

Además, han realizado una estrategia de equidad de género que les permite mostrar resultados como que hoy el 17% de su nómina está conformada por mujeres y “es la única compañía esmeraldera del mundo, no solo colombiana, que tiene toda su planta de lavado conformada por mujeres”.
Actualmente la mina genera 700 empleos: 450 directos y 250 a través de contratistas. El año pasado ya alcanzó la rentabilidad y en estos cinco años de operación ha pagado cerca de $41.000 millones en impuestos y regalías.
El renacimiento de la mina
Al llegar a la zona en 2017, Fura Gems tuvo que enfrentar dificultades, pues entonces solo tenía licencia de funcionamiento para tres años adicionales y era considerada como un proyecto de menor escala.
Así que cualquier estrategia para continuar con la operación implicaba un desafío enorme y una apuesta con mucho riesgo.
Entre 2018 y 2019 acondicionaron la mina para ponerla en niveles de operatividad y seguridad adecuados. En 2019 iniciaron los estudios de impacto social y luego los análisis geológicos.
Al final, obtuvieron la autorización para un Plan de Trabajos y Obras (PTO) por 30 años y la extensión de la licencia ambiental por 30 años.
“Para diciembre de 2024, me puedo comprometer con que Coscuez se va a convertir en la más grande mina de esmeraldas del mundo en dólares”, ratificó Shetty.
El negocio
El empresario explicó que si bien su core de negocio es la explotación y venta de esmeraldas en bruto, también han incluido servicios de mercadeo.
“Ayudamos al cliente a comercializar el producto para que luego de que corten y pulan, entre mi equipo de marketing para construir una aspiración hacia ese producto”, comentó. Para él, lo más importante de estos servicios es que les ayudan a los clientes a establecer cuál es el tipo de producto que en realidad quieren. Además, garantizan toda la trazabilidad de las gemas que salen de sus minas.
El proceso de comercialización se da a través de una plataforma de venta que han construido en la compañía.
Actualmente Fura Gems tiene 1.600 empleados globalmente y cuenta con clientes en Colombia, India Bangkok, China, Alemania, Israel y Estados Unidos.
“Antes de crear Fura, yo había vendido, más de US$900 millones en piedras en bruto. Así que sabemos crear plataformas de este tipo”.
Hasta el momento han realizado tres subastas en los últimos tres años y la cuarta va a tener lugar entre el 14 de junio y el 18 de junio en Bogotá.
“Las esmeraldas colombianas de Coscuez se han convertido en una marca global”, aseguró.
Dentro de la estrategia de impacto social, la compañía destaca que en plena pandemia mantuvieron los empleos y los salarios a pesar de que hubo una temporada larga de cierre de operaciones.
Además, han entregado paquetes de alimentos a 4.000 miembros de la comunidad y esperan alcanzar los 10.000 en los próximos años.
Igualmente, han creado la Academia de Entrenamiento Fura que busca ofrecer cursos de formación a los pobladores de su zona de influencia. Ofrecen cursos de capacitación no solo en temas de minería sino también en otras 22 actividades como desarrollo de fincas avícolas o porcícolas y carpintería.
A nivel mundial, la compañía ha generado varios hitos. El más importante de ellos es la extracción de la gema de rubí más grande del mundo. Se trata de Estela de Fura, un rubí con un peso de 55,22 quilates y que será subastado en Nueva York en junio. Se estima que la joya tiene un valor cercano a los US$30 millones.