La jornada de hoy en Comisión Séptima de Cámara de Representantes le puso el ojo a los puntos más polémicos del articulado, que tiene el tiempo en contra para llegar a plenarias. Contra todo pronóstico, lograron aprobar casi todo el articulado.

Con solo 17% del contenido de la reforma a la salud aprobado este martes, y un debate aplazado ayer por falta de quórum, la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes enfrentó hoy una carrera contra el tiempo para darle paso a plenarias del Congreso a un proyecto prioritario en la agenda del presidente Gustavo Petro. En este nuevo round se logró la aprobación de 93 artículos más, dejando la cuenta total en 117 puntos avalados hasta el momento, cifra que representa 84% del texto.

Hacia el mediodía se aprobó el primer bloque de artículos de la jornada, que consistía en 16 puntos sin proposiciones (5, 15, 16, 28, 29, 32, 33, 34, 41, 42, 47, 85, 87, 90, 92, 114), que fueron avalados con 15 votos por el sí y cuatro por el no. Minutos después, se puso a consideración un grupo de tres artículos con proposiciones avaladas (8, 45, 86), que también pasaron con 15 congresistas a favor, pero solo tuvieron cuatro en contra.

Durante el debate se hizo referencia puntual a los artículos 63 y 136, que contaban con proposiciones avaladas. El primero trató sobre la cuenta de atención primaria integral y resolutiva en salud, que deberá integra recursos fiscales y parafiscales destinados a salud que pertenezcan a distritos y municipios que deban girarse a la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres).

En cuanto al segundo, el ajuste se refirió a la atención de PQR por parte de usuarios en el periodo de transición, donde la Superintendencia Nacional de Salud tendrá canales adicionales y excepcionales mientras las EPS pasan a ser gestoras de salud. Tras la discusión, tanto el artículo 63 como el 136 fueron aprobados con 15 votos a favor y seis en contra.

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Donde si hubo sobresaltos fue en el bloque de 13 artículos que se anunció bien entrada la tarde, entre los que se encuentran algunos de los puntos más críticos del proyecto (3, 23, 52, 55, 61, 66, 73, 83, 84, 111, 118, 128, 129), que se aprobaron con 15 votos por el sí y cinco por el no.

En medio de esta discusión hubo un detalle que generó alarma para el resto de la jornada, y es que el representante del Partido de la U, Camilo Ávila, llamó la atención sobre la falta de claridad que ha habido a lo largo del debate, pues aseguró que algunos congresistas “no saben lo que están votando” y “se confunden”, por lo que le pidió al presidente de la Comisión Séptima, Agmeth Escaf, que “lleve el debate bien”.

Esto no impidió que el debate transcurriera como lo había hecho previamente, dando continuidad a la votación con otro bloque de siete artículos sin proposiciones (11, 18, 76, 93, 98, 106, 116) que fueron aprobados con 15 votos a favor y seis en contra.

Uno de los puntos que generó más polémica en este bloque fue el artículo 76 sobre la gestión de cuentas a prestación de servicios de salud. El representante del Pacto Histórico, Alfredo Mondragón, lo calificó como “clave” para proteger empresarios y clínicas privadas para atender a los hospitales públicos y avanzar en el pago de deudas de las EPS a estos actores, que asciende a $4 billones. Esto llevaría a una “tragedia laboral” teniendo en cuenta que las clínicas necesitan más de $12 billones para funcionar.

Al respecto, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, subrayó que la lucha del Gobierno apunta a que las EPS “reconozcan el 80%” y dejen un remanente auditado para que las IPS puedan tener un flujo de caja. “Nosotros en este sistema empezamos a pagar a tres meses, pasamos a 180 días y ya ni siquiera pagamos. Las IPS se sienten agobiadas e iliquidas. Mientras que a las EPS sí se les paga rigurosamente, ellas no pagan a las IPS”, añadió.

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Fue posterior a esta votación cuando la discordia se apoderó del recinto. Pasadas las 6:00 p.m., se debatió un bloque de tres artículos sin proposiciones (7, 35, 38) y un grupo de 21 puntos con proposiciones avaladas (6, 20, 21, 27, 31, 37, 39, 40, 48, 50, 94, 99, 105, 107, 109, 110, 117, 121, 125, 131, 137). El resultado final derivó en la aprobación de los 24 puntos en cuestión con 14 votos a favor y seis en contra.

Lo cierto es que, minutos antes, se separaron de ese segmento los artículos 10, 12, 13, 14, 49, 53, 54, 60, 75 y 135. Si bien fueron aprobados con 12 votos a favor y ocho en contra, incluían temas como la desaparición del rol de aseguramiento de salud en el país, la figura institucional de los CAP y las capacidades adicionales que se le quieren asignar a la Adres, aspectos que el congresista del Partido Liberal, Héctor Chaparro, pidió retirar para apoyar el resto.

Esto no es de extrañar, pues estaban unidos a otros de los puntos que revestían complejidad incluían aspectos como las redes integrales e integradas de salud y los criterios de conformación de las mismas; los gestores farmacéuticos y su registro de investigaciones y avances tecnológicos; vacunas producidas en Colombia y eliminación de trámites ante el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima); la vinculación de trabajadores del sector salud; el Servicio Social Obligatorio; así como el régimen de transición y evolución.

En medio de la acalorada discusión que tuvo lugar con este bloque de artículos, el representante del Centro Democrático, Andrés Forero, llamó la atención sobre el “pupitrazo” al que estaba siendo sometida la reforma a la salud, asegurando a través de su cuenta de Twitter que los artíclos más sensibles se estaban votando mediante “una lectura exprés del secretario”.

Lo anterior no impidió que, más de tres horas después de este episodio de enfrentamientos, se diera paso a un nuevo bloque de 14 artículos sin proposiciones (1, 2, 19, 22, 56, 57, 58, 62, 64, 65, 67, 68, 77, 78) que fueron aprobados sin mayores contratiempos ni discusiones con 14 votos a favor y seis en contra. Poco después se dio paso a los últimos cuatro puntos con proposiciones avaladas (9, 17, 26, 51) que recibieron el apoyo de la Comisión Séptima con 11 votos por el sí y seis por el no.

Si bien la mayor parte de la jornada de hoy mostró avances importantes, apuntes como el de Ávila dejaron claro que el resto de la tarea en Comisión Séptima no será nada sencilla teniendo en cuenta que los congresistas de la oposición han estado vigilantes al proceso de manera constante. Al mismo tiempo, la decisión del partido de la U de declararse en independiencia al Gobierno puede hacerle perder votos valiosos.

Uno de los congresistas más destacados en el terreno de la oposición ha sido precisamente Forero, quien solicitó durante el inicio de la discusión que se reabriera la discusión del artículo 123 referente al acto médico, punto que consideró “pupitreado” en la votación del martes pasado al catalogarlo como “antitécnico”. Esto finalmente nunca sucedió.

No por nada el congresista insistió en el tema durante todo el debate, pues a su juicio, este punto pone a los médicos colombianos en una “situación jurídica bastante sensible”. A esto se adhirió la representante de Cambio Radical, Betsy Pérez, quien pidió que esta constancia quede radicada para el momento en que la Corte Constitucional revise el proyecto, pues es algo que, según destacó previamente el exministro de Salud, Fernando Ruiz, “no se ha visto en ningún país del mundo“.

Lo cierto es que este artículo obliga a los médicos a “entregarle resultados a los pacientes”, desconociendo aspectos como “la complejidad biológica, las dudas razonables en los diagnósticos, el carácter imprevisible de muchos tratamientos y la imposibilidad de juzgar el acto médico sólo por sus resultados”, según manifestó el exministro de Salud y Educación, Alejandro Gaviria.

Con esto en mente, la representante de la Alianza Verde y coordinadora ponente de la reforma a la salud, Martha Alfonso, sostuvo que el propósito de este punto es “fortalecer la relación entre médicos y pacientes y la autonomía de los profesionales de la medicina“. No obstante, reconoció que el artículo 123 puede ser susceptible a ajustes ante el posible uso de palabras inadecuadas como “resolver”, lo que “no significa que esté mal hecho”.

De hecho, pocos minutos después de finalizar la discusión, la congresista aseguró que lo aprobado hoy deja como resultado una reforma “fortalecida, ampliamente discutida, con participación de múltiples sectores de la sociedad, del sector de la salud, de los partidos y de los pacientes, entre muchos otros que permitieron que el proyecto llegue mejorado a la plenaria de Cámara de Representantes”.

Y es que en dicho recinto tendrá lugar el segundo debate, pero todavía hacen falta 22 articulos que “son muy importantes para la reforma” de acuerdo con Alfonso. Para ello se citó a un nuevo debate el próximo 23 de mayo, momento en que se espera que la totalidad del articulado sea aprobado por la Comisión Séptima.

“Así avanzamos de manera significativa en estas reformas del cambio que hemos estado acompañando de manera decidida porque significan derechos para la gente. Una sociedad colombiana que se acostumbró a vivir sin derechos y que, en esta medida, estamos avanzando en recuperar la ciudadanía plena para la gente de nuestro pueblo, especialmente para aquellos sectores de la ruralidad y de las zonas apartadas, que han sido las más segregadas y olvidadas en Colombia”, concluyó.

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