Es posible que Greta no quiera ser muy explícita en sus mecanismos de implementación para poder mantenerse como un símbolo que visualice la necesidad de transformar nuestro sistema.
Esta semana me acabé el libro de Greta Thunberg llamado “El Libro del Clima”, donde ella congrega a los principales pensadores ambientales, para que hagan pequeños escritos que den una visión holística de la problemática ambiental y sobre todo del cambio climático. También entre los textos Greta hace escritos motivacionales sobre su propia visión sobre las transformaciones que necesitamos. Sin lugar a dudas es un libro que le recomiendo a todas las personas, para que adquiramos conciencia sobre la crisis ambiental que vivimos. Admiro a Greta, pues ha evidenciado como nadie la tragedia de nuestra civilización; aún así tengo algunas críticas que creo es valioso mencionar a su narrativa.
Greta es ambigua en referencia a los mecanismos de implementación de su estado ideal de sociedad y maneja una narrativa que considero populista al aproximarse al problema. Los grandes culpables son los megaricos, las corporaciones y los políticos que nos han fallado y la manera en la que nos podemos salvar es si logramos que toda la humanidad se despierta ante el yugo de los poderosos. Pero Greta evade preguntas fundamentales que son fundamentales para resolver los problemas ambientales; como:
1) La población. Somos demasiados humanos y satisfacer nuestras necesidades obligatoriamente debe plantear un mecanismo para limitar nuestro crecimiento poblacional.
2) El “Net-Zero”. Los científicos han sido rotundos en la obligatoriedad de la civilización humana para llegar a cero emisiones de gases de efecto invernadero antropogénicas, pero ésto necesariamente debe utilizar tecnologías de emisiones negativas. Greta se opone con claridad al solucionismo tecnológico pero es imposible descarbonizar al 100% el sistema productivo, aunque dejemos de depender de combustibles fósiles, para lo que es imperativo que desarrollemos estas industrias (de emisiones negativas). Entiendo a Greta, no quiere que consideremos que “la tecnología nos va a salvar”, pero el “Net-Zero” depende en alguna medida de estas tecnologías, no se puede borrar el sol con una mano.
3) La transformación de los sistemas alimentarios y el uso de la tierra. La agroecología y la permacultura son métodos sostenibles, pero requieren mucha más tierra que los monocultivos de fertilizantes, tierra que actualmente el planeta no posee si queremos mantener nuestros bosques.
Existen disonancias que las narrativas populistas no son capaces de responder. Tampoco considero que Greta Thunberg debe tener todas las respuestas. Nadie las tiene. Es posible que Greta no quiera ser muy explícita en sus mecanismos de implementación para poder mantenerse como un símbolo que visualice la necesidad de transformar nuestro sistema para distintas fronteras ideológicas, sin ser encasillada en una ideología particular.
Finalmente, invito a que esta pequeña reflexión nos haga preguntarnos: ¿Ante la inmensidad de la crisis ambiental necesitamos narrativas unificadoras? ¿Es eso viable?
Por: Daniel Gutiérrez Patino*
*El autor es fundador de Saving The Amazon
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.
