Nuevas carreras pero también nuevos y más efectivos modos de enseñar y aprender toman forma en un mundo más movido que nunca, donde la demanda de profesionales cambia a medida que la adopción nuevas tecnologías se expande y transforma estilos de vida y modos de producción.

Ingenierías como Desarrollo en videojuegos, Ciencia de datos, Diseño de software y redes, Logística, Negocios y manufactura, y Ciberseguridad, o programas para la profesionalización de creadores de contenido digitales, son parte de la nueva oferta de las universidades y escuelas de negocios en 2024.

El director del Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC), Francesc Pedró, observa que las instituciones de educación superior ya tomaron consciencia de que “hay un grupo poblacional mayoritario, cuyas necesidades de desarrollo de capacidades para la vida y para el trabajo no han sido debidamente atendidas hasta el momento”.

Esas necesidades y características demandan una mayor flexibilidad en la provisión de la educación, “donde la reina es la educación virtual”. Y estima que en el caso de los estudiantes adultos, particularmente de aquellos que están trabajando, “la tecnología puede ser la plataforma a través de la cual se promueve la flexibilidad”.

Por eso, observa existe una “multitud de instituciones de educación superior, empezando por las escuelas de negocios y de gobierno, donde se está produciendo un giro muy importante hacia el predominio de los programas de educación a distancia e híbridos”.

Un ejemplo de lo anterior es el lanzamiento del Master in Analytics, Innovation & Technology (MAIT), del INCAE Business School, que “permite comprender la implicación de todo el mundo tecnológico en el desarrollo de las empresas a través de materias como: Big Data, Ciberseguridad, Transformación digital, Analytics, entre otras”, detalla la institución.

HÍBRIDAS Y FLEXIBLES

En 2023 INCAE también lanzó los Ex- Master, “maestrías especializadas en un formato flexible y modular”. como ExMAster in Finance, ExMaster in Business Analytics y ExMaster in Marketing and Sales, “cuyos programas han sido renovados y adaptados a los nuevos desafíos del mundo empresarial, mantenimiento el sello de calidad de INCAE”.

Camelia Ilie-Cardoza, decana de Educación Ejecutiva e Innovación Estratégica del INCAE, anota en un artículo para Revista Harvard Review of Latin America, titulado ‘El futuro de la educación superior’, que en dos años el INCAE ha digitalizado más de la mitad del contenido de sus cursos y “hemos crecido de 3,000 a más de 7,000 estudiantes en certificados ejecutivos y títulos de maestría en línea, con tasas de finalización superiores al 93%”.

A su vez, la EAE BusinessSchool Madrid, lanzó recientemente el Creator Business Program, un programa académico que busca “convertir a creadores de contenido en emprendedores digitales”. La escuela de negocios, de alta demanda latinoamericana, explica en un comunicado que este programa “está diseñado para dotar a los creadores de contenido digital de una mentalidad adecuada, conocimiento experto y la mejores herramientas para triunfar en el mercado digital”.

La EAE Business School calcula que la industria de los creadores de contenido ya es responsable de generar el 3% del Producto Interno Mundial, y está en pleno auge, lo que “ofrece una gran oportunidad de desarrollo”.

En entrevista, Roberto Antonio Requenes Membreno, gerente Regional de Reclutamiento de Manpower, Caribe y Centroamerica, comparte que “a nivel de educación superior lo que vemos en este momento es que la formación superior va a seguir siendo mixta e híbrida, y los profesionales completarán su formacion con una mayor flexibilidad”.

Lo anterior, observa Requenes, beneficia a los ejectuvios con poco tiempo para la presenciabilidad y “tiene impacto positivo para el desarrollo de talentos globales. Esto es algo que veremos en un escenario donde hay nuevos modelos de trabajo con ambientes multiculturales”.

LAS NECESIDADES BLANDAS

Foto: Freepik

Pero Francesc Pedró ha alertado que “las soluciones que parecen más apropiadas para atraer a los estudiantes adultos no son necesariamente las que mejor se adaptan a las necesidades de crecimiento interpersonal de los estudiantes jóvenes”.

Si bien observa incidencia en los contenidos de los programas y su duración, también considera que estos ocurren en “un horizonte más cercano al utilitarismo cortoplacista”. El líder del IESALC ha subrayado en algunos de sus artículos que “las soluciones tecnológicas pueden ayudar a facilitar multitud de procesos pero lo que no se pueden hacer es suprimir el valor del intercambio interpersonal en aras de una mayor optimización de los procesos”.

En ese sentido, Roberto Requenes, de Manpower, plantea que más allá de la formación teórica y técnica existen áreas de oportunidad que las universidades deben tener en cuenta: el desarrollo de habilidades blandas, porque “es lo que ayuda a las empresas a evolucionar y a adaptarse a los diferentes mercados. Estas cualidades les permitirán a los futuros colaboradores ser empleables”.

En 2024, cerca del 75% de las empresas tiene dificutades para encontrar el talento que necesitan, porque a nivel de habilidades blandas “no hallan los roles que requieren”, anota Requenes. Enumera la importancia de esas habilidades como: la comunicación efectiva, relacionado a la capacidad para expresarse verbalmente y por escrito así como escuchar activamente; el trabajo en equipo, referente a la habilidad de colaborar con otros, aportar ideas, y contribuir con los objetivos comunes.

También menciona la adaptabilidad, porque los negocios están cambiando y demandan capacidad para ajustarse de manera efectiva a cambios rápidos en un entorno laboral, además de enfrentar situaciones nuevas o imprevistas, y la resolución de problemas.

Sin olvidar las cualidades de liderazgo y pensamiento crítico, que demandan capacidad para analizar problemas de manera más objetiva; la empatía, que consiste en mostrar sensibilidad hacia las emociones de los demás y en cuidar la salud mental tanto del colaborador como de quienes integran los equipos. Y la gestión del tiempo, que permite priorizar lo urgente y cumplir con plazos establecidos.

Requenes acota: “Esas son las habilidades blandas requeridas hoy en día, pero pueden cambiar en dos años; debemos estar abiertos a aprender constantemente y desaprender aquello que queda desactualizado”.

LA INTERNACIONALIZACIÓN

Otra de las tendencias que se consolidará este año es la internacionalización, que ya está ocurriendo con las alianzas entre las instituciones que buscan generar lazos y establecer dobles titulaciones o intercambios estudiantiles, lo que brinda “una perspectiva más ampliay global para desarrollar habilidades interculturales necesarias en este momento”, dice Requenes.

Explica que hoy podemos tener una reunión para un negocio que se genera en Estados Unidos, pero la parte tecnológica se controlará en la India, y el hub puede establecerse en Panamá; por lo que los nuevos modelos de formación generan un impacto positivo para los nuevos modelos de trabajo.

En ese sentido, recientemente la International Finance Corporation (IFC) creó Vitae, un programa que ayuda con herramientas de empleabilidad a los graduados de instituciones de educación superior de todo el mundo.

“Los estudiantes de hoy quieren instituciones que los ayuden a competir en el mercado laboral. A nivel mundial, muchas instituciones están ajustando los métodos de impartición de educación para satisfacer las necesidades de los estudiantes en el mercado laboral y prepararlos para las carreras del mañana”, plantea la IFC, en la página de Vitae.

MENOS JÓVENES EN LAS UNIVERSIDADES

A pesar de estas nuevas dinámicas, la UNESCO subraya la necesidad de una “transformación sistémica en la educación” tras el impacto que tuvo la pandemia por Covid-19, pues este fenómeno trajo dificultades económicas y discontinuidad en las políticas, lo que se tradujo en una menor asignación de recursos en el sector educativo.

Lo anterior, ha minado la perspectiva de una universidad para todos -esperanza que sugió tras la pandemia y el despliegue de recursos tecnológicos que facilitaron las clases a distancia en muchas universidades.

Pese a que la transformación educativa no ha sido tajante, las nuevas dinámicas han abierto otros ámbitos que cambian poco a poco las rígidas estructuras educativas, haciéndolas más flexibles y subiéndolas al carro de la adaptabilidad, una condición que permea todos los ámbitos en el presente.

El líder de IESALC, Francesc Pedró, observa que existen tres cambios que dejan entrever “una progresiva evolución” de la educacion superior en la región: “Los perfiles de los estudiantes, en parte derivados de las dinámicas demográficas; en la configuración de la provisión de educación superior, tanto en sus modalidades como en la naturaleza de los programas; y, en las metodologías pedagógicas”.

Pedró hace notar al mismo tiempo que desde 2022 empezaban “a notarse indicios” de que la demanda de educación superior por parte de los jóvenes estaba retrocediendo, “incluso allí donde los gobiernos están realizando importantes esfuerzos para mejorar la equidad en el acceso y la inclusión”, escribe en el artículo ‘La transformación de la educación superior’.

Entre las razones de lo anterior menciona las causas demográficas, algo que “tenderá a acelerarse en el horizonte 2030 y aún más en 2050”. También refiere como causa “la relación precio-valor de la educación superior”. Explica que si la pandemia ha debilitado el poder adquisitivo de las familias de clase media o baja, “también ha acelerado la percepción de que lo que se ofrece no parece garantizar un retorno de la inversión tan interesante como años atrás”.

Sin embargo, la UNESCO observa que hay una clara diferencia en el incremento de bienestar económico y social -que se manifiesta con claridad en las percepeciones salariales- entre quienes terminan la educación superior y aquellos que sólo poseen educación secundaria.

Admite que “los jóvenes provenientes de familias de altos ingresos pueden acceder siete veces más a educación superior que los jóvenes provenientes del quintil de familias con bajos ingresos, y en algunos países de Centroamérica esta diferencia puede ser hasta 18 veces mayor”.

HACIA EL FUTURO

Le Wagon.

La académica del INCAE, Camelia Ilie-Cardoza, hace notar que “con la velocidad cada vez mayor de la innovación, los docentes tendrán que pasar de tener una ‘mentalidad de experto’ a una ‘mentalidad de estudiante’.

Los maestros “tendrán que formarse constantemente, desarrollar nuevas técnicas y pedagogías y centrarse en ayudar a los estudiantes a pensar y ser capaces de interpretar su mundo, en lugar de memorizar o adquirir habilidades específicas que rápidamente quedarán obsoletas”, estima. Mientras que los estudiantes “serán autosuficientes, valorarán su tiempo y apreciarán los espacios de aprendizaje concisos y eficientes”.

En ese contexto, la académica del INCAE —institución que este 2024 celebra su 60 aniversario—concluye que “el futuro se centra en los estudiantes y en prepararlos para el futuro del mercado laboral de la forma más innovadora posible”.

Los docentes y administradores “deben centrar sus estrategias en las nuevas formas de aprendizaje y en las habilidades, competencias y mentalidades que los estudiantes necesitarán para tener éxito en el mercado laboral”, concluye.

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