La medida no es una toma de posesión ni faculta a la Superintendencia para coadministrar la Sociedad, cuya venta fue anunciada por el gobierno venezolano.
La Superintendencia de Sociedades anunció el comienzo de una actuación administrativa tendiente a someter al grado de supervisión denominado “control” a Monómeros Colombo Venezolanos S.A., propiedad del Instituto Venezolano de Petroquímica (Pequiven), que tiene una planta en Barranquilla, luego de que el gobierno venezolano señalara su intención de vender la compañía.
Según la entidad, el control es el máximo grado de supervisión, de carácter societario, que ejerce la Superintendencia, preventivamente, con el fin de preservar la empresa como unidad productiva y fuente generadora de empleo, ya que “su enajenación podría generar y materializar un riesgo de insolvencia”.
“El grado de supervisión denominado ‘control’ no es una toma de posesión ni faculta a la Superintendencia de Sociedades para coadministrar la Sociedad”, señaló la entidad y explicó que la empresa conserva su autonomía con las limitaciones y para los fines indicados en la Constitución y la ley, con plena garantía de sus derechos.
Igualmente, el “control” no restringe los derechos de propiedad de los titulares de las acciones de la compañía, dado que la medida recae sobre la sociedad exclusivamente en los términos del artículo 85 de la Ley 222 de 1995.
“Me opongo integralmente a una privatización de la empresa Monómeros localizada en Barranquilla. Ya lo intentó insanamente el Dapre de Duque, ahora repite el ministro Alex Saab”, dijo el presidente Gustavo Petro, en una carta enviada a su ‘homólogo’, Nicolás Maduro, la semana pasada.
Monómeros, en la que Colombia tuvo una participación del 47% hasta 2006, produce el 40% de los fertilizantes que se utilizan en la producción agroindustrial del país. Solo en Barranquilla, donde está su planta principal, la empresa genera más de 1.700 empleos, de ellos cerca de 600 directos.
La empresa fue creada en 1967 con una integración accionaria compuesta por el Instituto de Fomento Industrial y Ecopetrol (por Colombia) y el Instituto Venezolano de Petroquímica (hoy Pequiven).
Después, ingresó la multinacional de fertilizantes Cargill, y en 2006 Colombia vendió su participación de 47,24% al socio mayoritario, Pequiven. Posteriormente, Pequivén se hizo con el 100% de las acciones. Después integró a las compañías Nutrimon y Ecofértil, consolidándose en el mercado de fertilizantes.
En 2017 fue sancionada por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos hasta 2021, y en 2022 el gobierno colombiano logró el nombramiento de dos codirectores en la Junta Directiva de la empresa.
Frente a la posible venta de Monómeros S.A, Petro dijo que “la decisión podría condenar a la pobreza y el hambre a millones de personas que representan la base de la soberanía alimentaria de nuestra región”. En la misma carta a Maduro, lo invitó a reconsiderar la privatización de la compañía “que ha dado, y puede seguir dando, sustento a millones de familias en nuestros países”.
Monómeros es la cabeza del Grupo Empresarial Monómeros, el cual está conformado de la siguiente manera:

Lo que busca la medida
“Nuestra misión es contribuir al crecimiento y preservación de las empresas, cuya consecución redunda en favor de los grupos de interés, mediante acciones preventivas, de acompañamiento y supervisión”, dijo el Superintendente, Billy Escobar Pérez.
Agregó que ante “posibles riesgos que afectan el interés general nuestro deber es actuar oportunamente, conscientes de la importancia que tienen las sociedades para la economía nacional y en el caso particular de Monómeros, por su relevancia para el agro, la soberanía alimentaria y los campesinos colombianos”.
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