Según el gremio, la industria siderúrgica colombiana avanza en un ambicioso plan de inversiones, superior a $1,2 billones, orientado a fortalecer su sostenibilidad ambiental, incorporar nuevas tecnologías y consolidar su competitividad.
El incremento sostenido de las importaciones de acero en condiciones de competencia desleal, especialmente desde mercados con sobrecapacidad y subsidios estatales, continúa ejerciendo una presión creciente sobre la industria del acero colombiano.
Así lo advirtió la Cámara Colombiana de Productores de Acero de la Andi, al señalar que el problema se ha visto agravado por una menor demanda interna, como resultado del difícil momento que atraviesa el sector de la construcción.
Según cifras del Dane, el sector construcción registró una variación anual de -3,5% en el primer trimestre del año, explicada principalmente por la caída en el segmento de edificaciones residenciales y no residenciales (-7,0%).
Un panorama similar se desprende de las cifras de área iniciada en vivienda, según el Censo de edificaciones del Dane, que reflejan una caída de 13,2% en el primer trimestre de 2025 frente a igual periodo de 2024.
Según el gremio, este comportamiento derivó en una reducción del 6% en la producción nacional de acero en los primeros meses del año y el consecuente impacto sobre la generación de empleo asociada al sector. En el caso del alambrón, la caída ha sido aún más fuerte al registrar una variación de -17% en ese mismo periodo.
La combinación de ambos factores, competencia desleal con precios artificialmente bajos y demanda deprimida, está configurando -advierte la Cámara- un escenario sumamente exigente para las empresas del sector y genera un riesgo directo para el sostenimiento de más de 50.000 empleos directos e indirectos que dependen de la cadena siderúrgica en todo el país.
“El entorno actual, marcado por prácticas desleales de comercio internacional y por una baja demanda interna, pone bajo presión la sostenibilidad de nuestra industria. Defender la producción nacional es clave para sostener el empleo, la inversión y el desarrollo productivo en Colombia”, explicó Daniel Rey, director ejecutivo de la Cámara.
Según la Andi, la industria siderúrgica colombiana avanza en un ambicioso plan de inversiones, superior a $1,2 billones, orientado a fortalecer su sostenibilidad ambiental, incorporar nuevas tecnologías y consolidar su competitividad.
“Un entorno adverso como el actual, amenaza el retorno de estas inversiones y con ello, la viabilidad futura de una industria que es estratégica para el país”, agregó el vocero.
También le puede interesar: Gobierno establece arancel adicional del 30% a importaciones de acero de países que no tengan TLC
