La startup con sede en Estocolmo ha recaudado US$200 millones con una valoración de US$1.800 millones en una ronda liderada por Accel, en medio de una creciente competencia entre empresas que desarrollan herramientas de programación asistida por inteligencia artificial.
Anton Osika, fundador y CEO de Lovable, suele bromear diciendo que crear su startup de “vibe coding” en Europa es como jugar un videojuego en “modo difícil”. Pero eso no le ha impedido conseguir victorias tempranas. La startup de inteligencia artificial, con apenas dos años de fundada, acaba de levantar US$200 millones en la ronda Serie A más grande en la historia de Suecia, alcanzando una valoración de US$1.800 millones.
Con esta ronda, Lovable —basada en Estocolmo— se convierte en el unicornio más reciente del país, sumándose a nombres como la fintech Klarna, el gigante del streaming Spotify y el desarrollador de Candy Crush, King. La operación ocurre en un contexto de gran interés de los inversionistas por las startups que desarrollan herramientas de programación con IA, justo después de que Google frustrara la adquisición de Windsurf por parte de OpenAI al atraer a ejecutivos clave en un acuerdo de US$2.400 millones anunciado esta semana. El resto de Windsurf fue comprado por su rival Cognition.
Lovable y sus competidores estadounidenses, Replit y StackBlitz, han registrado un enorme crecimiento en el último año al enfocarse en un público mucho más amplio: personas que no saben programar. Estas herramientas tipo “AI builder” aprovechan el poder de razonamiento y codificación de los modelos de lenguaje para convertir instrucciones simples en sitios web y aplicaciones en cuestión de minutos. “Nuestra misión es permitir que cualquiera pueda construir”, dijo Osika a Forbes.
Ese enfoque ha captado la atención de rivales consolidados como Figma y Squarespace, que ya desarrollan sus propias herramientas de escritura de código. Por su parte, Wix, que cotiza en Nasdaq, compró en junio a la startup Base44 por US$80 millones. Ahora, Osika cuenta con el respaldo de inversionistas de gran calibre como Accel —líder de la ronda— y otros como 20VC, byFounders, Creandum, Hummingbird y Visionaries Club. “Lovable es para el 99% de las personas que antes no tenían acceso a la capacidad de construir”, afirmó Ben Fletcher, socio de Accel. El mes pasado, Accel también lideró una ronda de US$900 millones para Cursor, una herramienta de desarrollo basada en San Francisco.
Osika aseguró que los US$200 millones ayudarán a Lovable a ampliar su equipo de 45 personas y a mejorar su producto para que los usuarios puedan desarrollar aplicaciones y sitios más complejos. La empresa también está trabajando con equipos internos de grandes compañías y ya ha firmado acuerdos con Klarna, Hubspot (rival de Salesforce) y la startup francesa de edición de fotos Photoroom.
Estas empresas suelen tener estándares mucho más exigentes en materia de seguridad que los usuarios principiantes. Semafor reportó a principios de este año que la IA de Lovable había creado aplicaciones con vulnerabilidades que comprometían los datos de usuarios. Lovable negó que su IA fuera responsable de esa filtración, pero desde entonces ha reforzado sus controles de seguridad. “En los últimos meses hemos lanzado varias mejoras para asegurar que el sistema revise problemas de seguridad”, dijo Osika. “Tenemos que llegar a un punto donde solo una negligencia extrema —al no seguir las recomendaciones de Lovable— pueda generar un producto inseguro”.
Con esta ronda, Lovable —que antes solo había levantado US$22,5 millones— supera en financiación a sus principales rivales estadounidenses. Replit recaudó US$97 millones en 2023, mientras que StackBlitz, creador de la herramienta Bolt, estaba en negociaciones en enero para levantar US$80 millones con una valoración de US$700 millones. Bloomberg ya había adelantado que Lovable estaba en conversaciones con inversionistas el mes pasado.
Lovable también se posiciona como la startup de IA más grande entre una nueva ola de empresas emergentes de Estocolmo. Forbes reportó en mayo que Legora, una startup legal con IA, levantó US$80 millones, y Sana, centrada en agentes de IA, recaudó US$55 millones en octubre de 2024. Lovable también cuenta con el respaldo del fondo Flat Capital, del cofundador de Klarna, Sebastian Siemiatkowski, y de otros multimillonarios tecnológicos europeos como Nik Storonsky (Revolut), Ilkka Paananen (Supercell) y Olivier Pomel (Datadog), quienes también invirtieron en esta ronda.
Osika atribuye el crecimiento de Lovable al talento emergente en inteligencia artificial que ha surgido de la generación anterior de unicornios suecos y de este nuevo campo de startups enfocadas en IA. Él mismo trabajó anteriormente en Sana y en otra empresa de inteligencia artificial con sede en Estocolmo.
A pesar del auge tecnológico en Suecia, Europa sigue rezagada frente a Estados Unidos y China en el desarrollo de grandes modelos de lenguaje, y San Francisco ha vuelto a consolidarse como la capital mundial de las startups. Pero Osika cree que su ciudad natal le da una ventaja. “El nivel promedio de ambición en Europa es mucho más bajo que en EE. UU., pero si logramos encender esa chispa, tenemos más combustible crudo para construir una compañía que marque una generación”, concluye.
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