Con cifras contundentes y una hoja de ruta clara, la ciudad entregó los primeros reportes de huella de carbono a 12 establecimientos del Centro Histórico.
En el marco de la estrategia Cartagena #PorElClima, la ciudad entregó este mes los primeros reportes de huella de carbono a doce establecimientos del Centro Histórico, como Da Pietro, Hotel Movich, Plaza Serrezuela, Gema Tours, el Centro de Convenciones, entre otros referentes del turismo local. Los reportes fueron elaborados bajo la metodología internacional GHG Protocol, con el respaldo técnico de CarbonoApp.
Entre los participantes están Da Pietro, Hotel Movich, Plaza Serrezuela, Gema Tours, el Centro de Convenciones y otros establecimientos de turismo local. Sus reportes fueron elaborados con la metodología GHG Protocol y mostraron una cifra que obliga a actuar: en total, generaron cerca de 3,2 millones de kilogramos de CO₂e. Para ponerlo en perspectiva, esa cantidad de emisiones equivale a dar más de 300 vueltas completas a la tierra en un carro o a encender todas las luces y electrodomésticos de 8.000 casas durante un año entero.
El análisis dejó ver que el 58 % de las emisiones proviene de factores indirectos como transporte, compras o disposición de residuos. Y dentro de estos, los residuos plásticos y orgánicos no aprovechados representan el 82 %. Solo un 6 % del total tuvo algún tipo de reciclaje o compostaje.
“Medir es el primer paso para transformar. Hoy Cartagena se pone a la vanguardia de un turismo consciente y alineado con los desafíos globales”, dijo Fabián Mosquera, Country Manager de AJE Colombia, durante la entrega oficial de los reportes.
Más allá de los números, la ciudad ya tiene una meta, lograr el sello internacional Carbon Footprint Reduced, que certificaría al Centro Histórico como un territorio turístico comprometido con la reducción de emisiones. De conseguirlo, sería el primero en Colombia.
Desde que se firmó el Memorando de Entendimiento en marzo de 2024, Cartagena ha cumplido su promesa climática atreves de talleres, pruebas piloto y ahora, el cierre técnico de esta primera fase. Lo que viene es más ambicioso, implementar las acciones de reducción, validar avances y construir un modelo replicable para otras ciudades del país.
“Lo que estamos construyendo aquí es una hoja de ruta escalable. No son planes a futuro, son acciones reales con impactos medibles. Cuando lo público, lo privado y lo social se alinean, los resultados son transformadores”, concluyó Mosquera.
El camino hacia la certificación enfrenta un reto estructural, el bajo nivel de reciclaje en la ciudad. Según el Plan Basura Cero, adoptado por el Concejo Distrital y publicado en 2024, Cartagena apenas aprovecha el 1,06 % de sus residuos sólidos, pese a que cada habitante genera en promedio 1,23 kg de basura al día, casi el doble del promedio nacional (0,75 kg).
El Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS), actualizado hasta 2027 por el Distrito, reconoce esta brecha y plantea fortalecer las rutas selectivas, vincular formalmente a recicladores y reducir los residuos enviados al relleno sanitario de Henequén. Alcanzar estándares internacionales en aprovechamiento será lo primero para que Cartagena avance hacia la certificación internacional.
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