Lejos de los titulares sensacionalistas y las investigaciones, la banca del Estado ha continuado la senda de crecimiento como principal financiador del agro y la economía popular. Además, la actual administración le ha dado un impulso tecnológico que busca cerrar la brecha digital histórica que el Agrario tiene con sus pares privados.

La banca pública cumple un rol fundamental en las economías del mundo, complementa los servicios que ofrece la banca privada, especialmente en zonas de baja cobertura o con poblaciones históricamente vulneradas; en pocas palabras, está donde el negocio deja de ser rentable para los privados. En países en desarrollo, como Colombia, se hace aún más necesaria su presencia para el cierre de brechas, el impulso productivo y la inclusión financiera.

El Banco Agrario de Colombia nació en 1999 después de la liquidación de la Caja Agraria, desde entonces se ha convertido en el principal financiador del agro colombiano, un sector que jalona el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) con un avance del 8,1% en 2024. Más allá del campo, la entidad ha extendido sus servicios a otros sectores de la economía popular.

En Colombia, la banca del Estado ha cumplido exitosamente con su misión de cobertura. El Banco Agrario tiene presencia en 925 municipios -de los 1.103-, y en más de 460 son el único banco presente, tiene más de 25.000 corresponsales bancarios y una red de cajeros de más 2.500 entre puntos propios y de Servibanca. Entre sucursales y corresponsales cubre el 96% del territorio nacional. Además, tiene una base de más de 8 millones de clientes, con un poco menos de 3 millones activos y 1,18 millones con crédito.

“La banca pública tiene gran relevancia en el sector financiero colombiano. En términos de cartera su labor es fundamental, debido a los desembolsos directos y a las operaciones de redescuento que apoyan sectores estratégicos para el desarrollo del país. A cierre del año pasado, la cartera del Banco Agrario representó el 3% en el total de la cartera”, explicó Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria.

Esta pieza clave en el engranaje bancario del país es responsabilidad del Gobierno de turno y no podría cumplir su misión si cada cuatro años se cambia la estrategia y se inicia de cero, la fórmula ha sido construir sobre lo construido. En la era Petro, el banco público ha continuado la senda del crecimiento.

El Presidente eligió a Hernando Chica Zuccardi para liderar la entidad financiera en agosto de 2022 y, al día de hoy, es de esos funcionarios que no ha abandonado el barco. Chica llegó al banco en esa serie de nombramientos que tenía a los analistas tranquilos, se quedó, trabajó y aunque ha recibido reconocimientos y tiene cifras interesantes, no ha protagonizado la agenda mediática nacional debido a la falta de polémica, factor que ha centrado la atención en otras entidades públicas.

Chica recibió en agosto de 2022 un banco de $34,7 billones de activos, al corte de abril de 2025 la entidad ya registraba $39,4 billones, de los cuales $23 billones se van a cartera de crédito y el restante a la financiación del Gobierno a través de TES. El patrimonio de la entidad es de $3 billones y las utilidades suman $212.100 millones.

Durante el Gobierno actual, el banco ha desembolsado $30,7 billones en crédito distribuidos en mayor proporción en préstamos a la economía popular con líneas como ‘Pequeño productor’ de $10 billones y ‘Mujer rural’ de $3,4 billones, entre otras. Otro capital se va a la financiación de diferentes entes territoriales.

Chica conoce a su cliente. El banquero es sincelejano, su familia proviene de la Mojana sucreña y los Montes de María, una región por excelencia campesina, sabe cómo funciona la vida en el campo, desde el trabajo hasta los flujos de dinero. No le preocupan los $1,9 billones de cartera vencida, sabe que el agro ha pasado por altibajos climáticos y fitosanitarios en los últimos años, y además reconoce que absorben “el riesgo que otros bancos no asumen”. Chica también tiene trayectoria en el sector, ha ocupado roles financieros en compañías como ETB, Bancolombia y Helm Bank.

Legado digital

Si algo puede destacar esta administración es el impulso digital que le ha dado a la entidad. Una de las prioridades de Chica fue la ‘apificación’, proceso que completaron hace más de un año. La implementación de APIs le ha permitido al Agrario unirse a la red de PSE -ya completan 2,4 millones de operaciones por $5,3 billones-, estar listos para el sistema de pagos inmediatos del Banco de la República, Bre-B, y prepararse para la regulación de finanzas abiertas.

Aunque el avance ha sido relevante para el banco, en el panorama general solo significa el cierre de una brecha digital que siempre ha guardado el banco público con sus pares privados. “Encontramos un banco, y esto no es un secreto para nadie, bastante rezagado en términos de tecnología, hemos dado pasos importantes pero todavía no es suficiente. Los bancos hoy son compañías tecnológicas que brindan servicios financieros y todos tenemos que evolucionar y transformarnos”, explicó Chica en entrevista con Forbes.

Si bien la tecnología a nivel interno es un reto para el banco, probablemente su barrera más importante a la hora de desarrollar su faceta digital está de cara al cliente: factores como la falta de conectividad, la cultura y la desconfianza en los canales que no incluyan la intermediación humana hacen difícil la adopción tecnológica.

Y aunque hay mucho por hacer aún, también hay camino recorrido. Hoy el 50% de las operaciones de los clientes se hacen en canales no presenciales, todos los créditos de ‘Pequeño productor’ se originan en línea -con ayuda de un asesor-, el formulario digital de vinculación de persona natural tiene 68 preguntas menos y todas las oficinas tienen habilitado wifi gratuito.

De cara al futuro, el banco trabajará en la implementación de la inteligencia artificial generativa en procesos tanto internos como externos. Mientras que en materia financiera, la meta sigue puesta en la inclusión de poblaciones rurales, jóvenes, mujeres y microempresarios, además del crecimiento del crédito productivo en el país.

#NuestraRevista Este es un artículo de nuestra edición de la revista Forbes Colombia de julio.  Si desea recibir esta información de primera mano en nuestra revista física, ingrese a https://forbesdigital.publica.la/library para suscribirse.

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