La entidad urgió al Congreso a evaluar con rigurosidad el PGN y adoptar medidas estructurales para reducir inflexibilidades y fortalecer el recaudo.

El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) emitió un concepto previo desfavorable al cambio del plan financiero propuesto por el Ministerio de Hacienda para 2026, el cual sustenta el nuevo Presupuesto General de la Nación (PGN). 

La decisión del Consejo Superior de Política Fiscal (CONFIS) de modificar las metas fiscales apenas un mes después de publicarse el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) encendió las alertas del CARF, que considera que no se presentaron razones de peso que justifiquen el incremento del gasto.

La nueva propuesta mantiene constante el déficit fiscal en 6,2% del PIB, pero eleva el déficit primario de 1,4% a 2%, al aumentar el gasto primario en $18,2 billones. El grueso de este aumento se destina a salud ($ 7,2 billones), subsidios energéticos ($ 5,7 billones) e inversión pública ($ 5,9 billones). 

Aunque el Gobierno argumenta que hay ingresos mayores por $ 8,2 billones y un menor gasto en intereses por $10 billones, el CARF advierte que muchas de estas fuentes son temporales o inciertas, como la ley de financiamiento aún no aprobada o la eficiencia esperada en la DIAN.

“En el caso de los ingresos, ahora el Gobierno prevé la aprobación de una ley de financiamiento por $ 26,3 billones, es decir, $ 6,7 billones más que lo estimado en el MFMP”.

El Comité considera que estos cambios deterioran la credibilidad del MFMP como hoja de ruta de la política fiscal, además de generar un precedente riesgoso al ampliar el gasto sin eventos extraordinarios. También señala que el ajuste requerido para 2027 será más exigente: el déficit primario tendría que disminuir 1,7 puntos del PIB en un año, lo que compromete la viabilidad del retorno a la Regla Fiscal en 2028.

El CARF estima que el faltante de recursos para cumplir la meta fiscal de 2026 es de $ 38 billones, equivalentes a 2pp del PIB. Advierte que si los ingresos proyectados no se materializan, el Gobierno enfrentará un margen de maniobra muy limitado para corregir el rumbo. Por ello, urge al Congreso a evaluar con rigurosidad el PGN y adoptar medidas estructurales para reducir inflexibilidades y fortalecer el recaudo.