La startup colombiana, que nació ayudando a personas a conseguir trabajo, se transformó en un software B2B que automatiza procesos de contratación en empresas como AB InBev, Rappi y Grupo Aval. Ahora opera en 12 países y apunta a Estados Unidos, Europa y África.

Hunty, una startup colombiana que comenzó como una plataforma B2C para ayudar a las personas a conseguir empleo, ha recaudado US$1 millón en una nueva ronda de inversión liderada por Cometa Ventures, con la participación de fondos como Matterscale, Newtopia y Kalei Ventures.

Pero más allá del capital, lo relevante es lo que representa esta inyección de capital: la validación de un giro radical de modelo de negocio que ha transformado por completo a la compañía.

“El cambio fue muy grande. Inicialmente pasó por un cambio de mentalidad en los fundadores”, dijo Sebastián Caro, CEO y cofundador de Hunty, en entrevista con Forbes. “Volver a empezar de cero significó no solo dejar ir al equipo, sino meternos de lleno en las entrañas de operaciones de compañías muy bacanas como Quick y Rappi a entender sus problemas”.

Caro fundó la compañía junto a Valentina Smith, Francisco Camacho y Santiago Lafaurie. Hunty, que desde sus orígenes ha obtenido US$9 millones de inversionistas, nació durante la pandemia en 2020 con una solución centrada en el usuario final (y un modelo donde solo se pagaba si se conseguía empleo) llegó a tener un equipo de casi 200 personas y facturar US$4 millones anuales.

Sin embargo, la falta de recurrencia del modelo, los márgenes bajos y la alta dependencia en mentores humanos llevaron a los fundadores a la drástica decisión de cerrar esa unidad y convertirse en una compañía de software empresarial.

“Escalamos a punta de mentores. Pero cuando llegó el invierno y se secó el mercado, nos dimos cuenta de que ese modelo no era escalable”, explicó Caro. “Era muy lindo porque le ayudaba al candidato, pero los fondos no lo veían tan atractivo”.

Cometa Ventures, fondo que ya había invertido en la etapa anterior, lideró el replanteamiento estratégico. “Pepe (José ‘Pepe’ Bolaños, partner del fondo) tomó un asiento en la junta y ha sido uno de los grandes líderes de la revolución de Hunty”, aseguró el CEO. “Nos hizo cuestionarnos críticamente los tres defectos: recurrencia, lifetime value y escalabilidad”.

El nuevo Hunty es una plataforma sin código que automatiza flujos de reclutamiento operativo en empresas de alto volumen. Usando inteligencia artificial, permite desde entrevistas automáticas por WhatsApp hasta la solicitud de documentos, exámenes médicos y firma de contratos. En los últimos 18 meses, Hunty ha crecido 25% mes a mes y ya procesa más de 150.000 candidatos al mes en 12 países, incluyendo México, Argentina, Chile, Perú y República Dominicana.

Uno de sus primeros clientes fue AB InBev en Argentina. Luego vinieron Rappi, Grupo Aval, varios BPO’s y otras compañías que contratan en volumen y para quienes cada día sin cubrir una vacante significa pérdidas operativas cuantificables.

“Imagínate que eres McDonald’s y no tienes cocineros, o que eres un call center y no tienes agentes. Cada vacante tiene un peso en el P&L de la empresa”, afirmó Caro. “Y todas esas tareas que hace el reclutador como agendar entrevistas, pedir documentos, firmar contratos, se siguen haciendo manualmente. Nosotros automatizamos eso”.

Hunty no reemplaza al software de gestión de talento tradicional como SuccessFactors, Workday o Lever, sino que lo complementa. “El ATS organiza la información, pero requiere que un humano mueva al candidato de un estado a otro. Hunty lo hace solo”, explicó el CEO. “Nos integramos con el ATS para que el proceso sea completamente automático y no dependa del input manual de un humano”.

La startup ahora opera con un equipo de apenas 15 personas, en su mayoría ingenieros y expertos en producto. “Hoy el 90% del equipo es tecnología. Pasamos de ayudar a conseguir empleo a 400 personas al mes, a procesar 150.000 candidatos mensuales. En total ya han pasado 750.000 candidatos por la plataforma desde noviembre”, apunta.

A pesar de su escala, Hunty aún no es rentable, pero está cerca. “Unitariamente tenemos 70% de margen por cliente”, dijo Caro. “Seguimos quemando, pero sí hay un plan muy claro a diciembre de este año para volver la compañía rentable”.

El millón de dólares levantado se usará para expandir la operación internacionalmente, incluyendo la traducción de la plataforma a nuevos idiomas (actualmente solo está en español) y su despliegue inicial en Estados Unidos, Europa y África. Antes pensaban en el mercado latinoamericano, ahora piensan en el mercado global.

“Todo esto ha sido founder-led sales. No tenemos equipo comercial. Valentina (Smith, cofundadora), y yo estamos vendiendo esto montados en un avión cada semana”, relató Caro. “Queremos construir el estándar de cómo se hará el reclutamiento masivo en el futuro. Esta ronda valida no solo el producto, sino la necesidad global de optimizar procesos de selección a escala”.

Aunque Hunty nació como un proyecto para resolver el desempleo juvenil en América Latina, sus fundadores creen que su impacto ahora puede ser aún mayor. “Antes ayudábamos a los candidatos uno a uno. Hoy lo hacemos en masa, a través de las empresas”, concluyó Caro. “Y lo mejor es que seguimos siendo fieles a la misión: ayudar a millones de personas a conseguir empleo digno”.

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