El último pronóstico de la Agencia Internacional de Energía, AIE, prevé que la demanda de carbón aumentará hasta casi 8.900 millones de toneladas en 2027.
El presidente Gustavo Petro afirmó que “el mercado mundial del carbón se está acabando” y reiteró que no permitirá que el mineral se siga exportando a Israel.
Las declaraciones de Petro ocurren en medio de un paro indefinido de mineros en Boyacá que, precisamente, exigen reactivar esas ventas y frenar lo que consideran una transición energética “injusta”.
Durante una alocución televisada centrada en temas ambientales, el mandatario defendió su política en esa materia y cuestionó la continuidad del modelo extractivista.
“La energía del futuro no está en el carbón, que ya no tiene mercado”, aseguró al advertir que Colombia debe anticiparse al colapso de la demanda global por este mineral.
Petro también ratificó la decisión adoptada mediante decreto en 2024 de no vender más carbón a Israel, en protesta por lo que calificó como un “genocidio” en la Franja de Gaza.
Ese país era el principal comprador de carbón colombiano en Oriente Medio, aunque en 2023 apenas representó el 5,05 % del total exportado.
Según la Asociación Colombiana de Minería, ACM, la restricción cobra aún más relevancia si se tiene en cuenta que el impacto se concentra en Guajira y el Cesar, donde el mineral representa el 57% y el 44% de su economía, respectivamente.
“Por cada millón de toneladas que Colombia deja de exportar, el Estado deja de recibir alrededor de 200.000 millones de pesos en impuestos y regalías (según cálculos de 2023)”, agregó.
Durante su alocución, el mandatario también arremetió contra grandes multinacionales mineras que operan en Colombia, como Glencore y Drummond, a las que acusó de querer “seguir taladrando y taladrando” sin atender los cambios globales del mercado.
“Llevarán a Colombia al abismo y al desastre, sepámoslo bien”, afirmó.
Demanda mundial seguirá batiendo récords
Sin embargo, el último pronóstico de la Agencia Internacional de Energía, AIE, prevé que la demanda de carbón aumentará hasta casi 8.900 millones de toneladas en 2027, aproximadamente 1% más que los niveles de 2024.
Con esto se anula la estimación del año pasado de que la demanda de carbón comenzaría a disminuir de manera constante durante esta década. De hecho, las cifras muestran que podría superar la estimación actual, ya que la demanda ha eclipsado sistemáticamente las predicciones de la AIE en los últimos años.
Estas proyecciones suponen un golpe para los líderes mundiales que, en las conversaciones sobre el clima celebradas en Glasgow hace tres años, anunciaron que el fin del carbón estaba a la vista.
Aunque los países desarrollados utilizan menos combustibles fósiles, la demanda es cada vez mayor en China, lo que significa que el carbón sigue siendo una fuente de energía barata, al margen de su impacto climático.
Paro minero como telón de fondo
Estas declaraciones del jefe de Estado se producen en medio del paro indefinido que sostienen cientos de pequeños y medianos mineros del carbón en Boyacá.
Los manifestantes exigen que el Gobierno aclare los términos de la transición energética, acelere los procesos de formalización minera, pague deudas a proveedores y reactive la exportación de carbón térmico y metalúrgico, sectores que consideran amenazados por las políticas ambientales actuales.
Este martes, la ministra de Ambiente, Lena Estrada, presentó su renuncia en medio de la tensión con los mineros, y el Ejecutivo nombró de forma provisional a Irene Vélez, exministra de Minas, como encargada de la cartera.
Varios gremios y líderes del sector han pedido un espacio de diálogo “real” y mayor participación en las decisiones de política energética.
Forbes Staff y EFE
