Desde mayo de 2023 hasta este año, el Banco Santander logró incrementar seis veces sus ganancias en Colombia. Martha Isabel Woodcock habla de la estrategia de crecimiento.

El Banco Santander opera bajo un modelo ‘sin oficinas’ desde antes que fuera una tendencia impuesta por los neobancos. Sin mucho ruido, la entidad española ha fortalecido su presencia en Colombia apalancada en su posicionamiento a nivel global. 

Santander es una de las 30 empresas que cotizan más grandes del mundo de acuerdo con ‘The Global 2000‘ de Forbes. En Colombia, desde su regreso al mercado en 2014, el banco ha lanzado nuevos productos, consolidado su liderazgo en segmentos como el crédito vehícular y doblado sus utilidades. 

Según el más reciente informe de la Superintendencia Financiera de Colombia a mayo de 2025, el Banco Santander registró utilidades por $15.050 millones, para el mismo mes del año anterior la cifra fue de $9.653 millones y en 2023 el banco ganó en mayo $2.525 millones. La entidad logró incrementar seis veces sus ganancias en un periodo de dos años. 

Parte de este resultado ha sido coyuntural. Martha Isabel Woodcock, presidente del banco en Colombia, asegura que 2023 fue un año difícil para todo el sector financiero: altas tasas de interés, deterioro en la cartera -especialmente en la cartera de microfinanzas y vehícular, en el caso de Santander- y otros elementos coyunturales y macroeconómicos que no contribuyeron al crecimiento. 

Sin embargo, 2025 tiene otra cara para los bancos. “En el primer trimestre prácticamente duplicamos el resultado del año anterior y nuestros cuatro segmentos tienen resultados positivos (…) Vemos a los empresarios este año con una tendencia diferente, están buscando desarrollar más líneas de negocios y volviendo a invertir CapEx”, dijo Woodcock en entrevista con Forbes. 

Aún así, un cambio en las tendencias no es suficiente para destacar en un negocio como el bancario. “Nuestro valor está en la diferenciación porque esta es una industria muy sólida, con grandes jugadores, entonces no podemos hacer más de lo mismo”. El Banco Santander ha dejado las oficinas para prestar servicios financieros personalizados. 

En el segmento corporativo se especializa en cuatro nichos: agro, multinacionales, infraestructura e institucional. Woodcock comenta que en el segmento de multinacionales ve intención de empresas nacionales para expandirse mientras que las internacionales quieren aterrizar en Colombia. Por su parte, percibe la industria de infraestructura en pausa, “es una pena, son proyectos que son muy importantes para Colombia”. 

Además, ha usado su fortaleza tecnológica -un área importante al no tener puntos físicos- para posicionarse como el número uno en crédito vehicular. El banco participa en diferentes puntos de la cadena automotor para financiar importadores, marcas, concesionarios y consumidores finales entregando aprobaciones de crédito al instante. Para mayo, su incremento anual de la cartera de vehículos fue de 32,4%, mientras que el total de los bancos avanzaron solo 1,8% en este segmento. 

En junio de 2021 la entidad lanzó su producto de microfinanzas, hoy ya tiene presencia, a través de especialistas de crédito, en 720 municipios del país. La cartera de ‘Prospera’ creció 39,5% año a año en mayo, ha beneficiado a más de 181.000 microempresarios, de los cuales 53% son mujeres, y ha entregado más de un billón en créditos.

El último producto es un CDT digital que ofrece una rentabilidad del 10% efectiva anual, con plazos de 180 y 360 días, devuelve el 4 x 1.000 y es accesible 24/7 sin necesidad de tener alguna cuenta con el banco.

Banco Santander busca seguir consolidando su estrategia de “banco universal no tradicional” en Colombia, pues aunque a nivel global es uno de los más grandes, en el país aún tiene una oportunidad grande de crecimiento frente a las cifras de otros gigantes internacionales como Citi o los pesos pesados de la banca corporativa nacional.

Siga a Forbes Colombia desde Google News

Lea también: Así se construyó la microfinanciera con más utilidades del país