Los sectores que más contribuyeron al crecimiento del primer semestre fueron Comercio y servicios (4,8%), Agricultura (5,3%) y Actividades artísticas, de entretenimiento y recreación (11,4%).
El Dane reveló que la economía colombiana creció 2,4% en el primer semestre y 2,1% en el segundo trimestre.
Entre abril y junio, el desempeño estuvo impulsado principalmente por el comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida, que crecieron 5,6% y aportaron 1,1 puntos porcentuales a la variación anual del Producto Interno Bruto (PIB). El sector agropecuario también mostró una expansión de 3,8% y una contribución de 0,4 puntos, mientras que la Administración pública, Educación y Salud aumentaron 1,8%, sumando 0,3 puntos.
En contraste, Explotación de minas y canteras se contrajo 10,2%, arrastrada por la caída en la producción de petróleo y carbón, y la construcción retrocedió 3,5%, reflejando debilidad en obras civiles y edificaciones.
Por el lado del gasto, el consumo final aumentó 3,8% impulsado por el gasto de los hogares (3,7%) y el del Gobierno (3,9%), y la formación bruta de capital fijo —indicador de inversión— creció 6,4%, mostrando un dinamismo mayor que en trimestres anteriores. Sin embargo, las exportaciones cayeron 1,6%, mientras que las importaciones crecieron 9,7%, lo que amplió el déficit externo.
La variación del 2,1% en el segundo trimestre está en la parte baja del rango de proyecciones del mercado que oscilaba entre 2,0% (BBVA Research) y 3,2% (Corficolombiana).
Daniel Velandia, Managing Director de Research de Credicorp Capital, destacó que la economía mantiene un ritmo de recuperación gradual.
“Eso se ve en las cifras desestacionalizadas, ya que la Semana Santa cambió este año de mes y fue en abril. Al final eso tuvo un impacto en la cifra de 2,1%. Cuando uno limpia las cifras de este efecto calendario, lo que vemos es una economía que creció 2,5% acelerándose frente al 2,3% del primer trimestre”.
Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, destacó que hay sectores en la economía que vienen rezagados de varios trimestres atrás. “Por ejemplo, el de minas y canteras ha registrado tasas negativas por un año y medio, afectando el comportamiento del suministro de electricidad, gas y agua, y aumentando la incertidumbre en el abastecimiento de los recursos minero-energéticos. Adicional, el sector de la construcción, específicamente la construcción de edificaciones se ha visto afectado entre otras cosas, por la suspensión del programa Mi Casa Ya; y las grandes obras de infraestructura, las cuales registran tasas positivas, crecen principalmente por el proyecto de la primera línea del Metro de Bogotá”.
Señaló que hay retos como continuar mejorando la calidad del empleo, ya que si bien, ha venido disminuyendo la tasa de desempleo, esto ha sido por la actividad por cuenta propia es la que más crece, y por lo tanto persiste el problema de la informalidad. “Así mismo, la tasa de política monetaria del Banco de la República ha estado inalterada desde mayo, ubicándose en 9,25%. Esto se debe a que la inflación, a pesar de que se ha venido moderando, no ha sido al ritmo esperado. Adicional, el desajuste fiscal, la alta volatilidad de la tasa de cambio y la incertidumbre sigue generando presiones inflacionarias. Lo anterior, se ve reflejado en menores niveles de inversión, lo que compromete el crecimiento futuro”, agregó Mac Master.
Demanda interna, motor de la economía
Pese a la moderación del crecimiento, el Dane destacó que la demanda interna mantiene un comportamiento positivo, impulsada por el gasto de los hogares y la inversión. Sin embargo, la caída del sector minero-energético y el rezago de la construcción continúan siendo factores que limitan un mayor repunte económico.
El reto para el segundo semestre será sostener el dinamismo del consumo y la inversión en un contexto de inflación más controlada y tasas de interés en descenso, mientras se recuperan sectores clave para el PIB como la minería y la construcción.
Las actividades económicas que más contribuyeron a la dinámica del valor agregado en el primer semestre fueron:
- Comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos automotores y motocicletas; Transporte y almacenamiento; Alojamiento y servicios de comida crece 4,8% (contribuye 1,0 puntos porcentuales a la variación anual).
- Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca crece 5,3% (contribuye 0,5 puntos porcentuales a la variación anual).
- Actividades artísticas, de entretenimiento y recreación y otras actividades de servicios; Actividades de los hogares individuales en calidad de empleadores; actividades no diferenciadas de los hogares individuales como productores de bienes y servicios para uso propio crece 11,4% (contribuye 0,5 puntos porcentuales a la variación anual).
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