La recuperación avanza con la construcción de 11 PTAR, reforestación de 11 millones de árboles, instalación de sistemas rurales de saneamiento y promoción de turismo sostenible.
El río Cauca, segundo en importancia en Colombia después del Magdalena, atraviesa un momento de recuperación ambiental que rompe con la percepción histórica de un afluente moribundo y contaminado.
Según Marco Antonio Suárez, director de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), hoy el río “tiene más vida que nunca”, gracias a esfuerzos conjuntos entre autoridades, empresarios, alcaldías y comunidades.
En su ingreso al Valle del Cauca, tras recorrer unos 400 kilómetros, el Cauca presenta buenos niveles de oxígeno y una rica biodiversidad. No obstante, su paso por Cali representa el mayor desafío: la ciudad aporta cerca del 50% de su carga contaminante, producto de vertimientos y conexiones erradas. Otros municipios como Palmira, Candelaria y Yumbo también generan impactos significativos.
Para revertir esta situación, la CVC lidera un proyecto clave: la segunda fase de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de Cañaveralejo. Los diseños detallados se entregarán en noviembre a la Alcaldía de Cali, paso decisivo para conseguir financiación pública y privada. Esta obra marcará un cambio estructural en la descontaminación del río.
A ello se suman acciones de reforestación, con más de 11 millones de árboles sembrados —90% asociados a la cuenca del Cauca— y la instalación de 3.500 sistemas individuales de tratamiento para familias campesinas.

La construcción de 11 PTAR en el departamento, nueve de ellas en la cuenca del Cauca, ya muestra resultados. Las plantas en operación superan el 90% en remoción de contaminantes. Este año se entregarán las PTAR de Zarzal y Jamundí, dos de las poblaciones ribereñas más grandes, además de la de El Dovio, que beneficia la cuenca del Pacífico.
La recuperación del río también pasa por su resignificación cultural y turística. La ruta El Vuelo del Garzón Azul, un recorrido de 22 kilómetros entre Guacarí y Buga, permite a locales y visitantes descubrir la biodiversidad del Cauca —con más de 92 especies de peces y abundante avifauna— así como su historia y gastronomía. Esta iniciativa cuenta con muelles construidos por la CVC para facilitar el acceso seguro y forma parte de una estrategia integral que incluye producción audiovisual y educación ambiental.

En total, la CVC ha invertido más de 700 mil millones de pesos en PTAR y destina anualmente más de 300 mil millones a restauración, reforestación y manejo de áreas protegidas. El objetivo es claro: transformar la relación de los vallecaucanos con el río Cauca y garantizar su sostenibilidad para las próximas generaciones.
