La Cámara Colombiana de Comercio Electrónico detalló que las ventas en línea durante el segundo trimestre del año alcanzaron los 26,9 billones de pesos.

El comercio electrónico colombiano cerró el segundo trimestre de 2025 con tendencias claras: mientras las ventas en línea alcanzaron los $26,9 billones (lo que representa un aumento del 3% frente al mismo periodo de 2024) el sector experimentó una ligera caída del 1,2% respecto al primer trimestre del año.

En un contexto de consumo más cauteloso, el e-commerce logra mantener su dinamismo gracias a la creciente digitalización de los hogares y a la confianza en medios de pago electrónicos. Según la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE), solo durante abril y junio se realizaron 140,6 millones de transacciones, un 10,6% más que en 2024 y 6,9% por encima del trimestre anterior.

Ahora bien, aunque cada vez son más los colombianos que realizan sus compras en línea, el ticket promedio cayó un 7,6% anual ubicándose en $191.850. Es decir, el número de compras crece, pero el gasto por transacción es más bajo. Lo que podría explicarse por un cambio en los hábitos de consumo, el e-commerce dejó de ser solo un canal para grandes compras tecnológicas y ahora incluye operaciones más frecuentes en categorías como entretenimiento, turismo y retail. De hecho, estas dos últimas tuvieron alzas notables de 38,8% y 19,6%, respectivamente.

Otro dato revelador del informe es la preferencia de los usuarios por los pagos electrónicos. El débito a cuenta bancaria vía PSE concentró el 63,9% de las transacciones, mientras que la tarjeta de crédito alcanzó el 33,3% y el efectivo apenas el 2,7%.

Para la presidenta ejecutiva de la CCCE, María Fernanda Quiñones, este comportamiento “demuestra que cada vez más colombianos se suman a la economía digital y utilizan el comercio electrónico de forma recurrente para sus compras diarias”.

Según datos del DANE, el comercio electrónico representó el 2,3% del total del comercio minorista nacional, una participación estable frente a trimestres anteriores. Esto muestra que, aunque el canal digital se afianza, todavía tiene un amplio margen de crecimiento frente al comercio físico.

Los desafíos inmediatos pasan por mejorar la seguridad en las transacciones, ampliar la inclusión financiera y fortalecer la oferta digital para que más sectores económicos encuentren en el e-commerce una vía sostenible de crecimiento.

Lea también: Padre de Miguel Uribe será nuevo precandidato presidencial del Centro Democrático para las elecciones de 2026