El ministro de Minas planteó otro debate sensible para el sector: la revisión del cargo por confiabilidad, un mecanismo diseñado para garantizar respaldo energético en épocas de baja hidrología.

La crisis de Air-e, una de las empresas que desde 2020 asumió la distribución de energía en la región Caribe, continúa en el centro del debate. El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, advirtió que el Gobierno acelera la búsqueda de una solución empresarial definitiva para garantizar la continuidad del servicio, la confianza de los trabajadores y la protección de millones de usuarios en la Costa.

El anuncio se hizo en Ponedera, Atlántico, durante la puesta en marcha del parque solar Guayepo III, que aportará 200 megavatios al Sistema Interconectado Nacional. Desde allí, Palma señaló que se requiere un “mensaje de confianza” no solo hacia el Caribe sino para todo el sistema eléctrico colombiano, golpeado en esa región por años de crisis en la operación y la prestación del servicio.

Una de las alternativas que estudia el Gobierno es que Gecelca, generadora con mayoría accionaria estatal y sede en Barranquilla, se convierta en el vehículo para asumir parte de la operación. El ministro destacó que aprovechar una empresa ya existente sería más práctico que crear una nueva, y permitiría avanzar con mayor rapidez en la transición. “El gobierno no está quieto frente a este tema, que es de vital importancia para el Caribe”, insistió.

La situación de Air-e se suma al historial de dificultades que dejó la liquidación de Electricaribe en 2020, proceso que dio origen a dos nuevos operadores: Afinia y Air-e. Mientras Afinia, bajo control de EPM, logró estabilizarse en Bolívar, Sucre, Córdoba y Cesar, la operación de Air-e en Atlántico, Magdalena y La Guajira ha enfrentado más obstáculos, entre ellos problemas financieros, de recaudo y deterioro en la calidad del servicio.

Más allá del futuro de la empresa, Palma planteó otro debate sensible para el sector: la revisión del cargo por confiabilidad, un mecanismo diseñado para garantizar respaldo energético en épocas de baja hidrología. El ministro pidió a los gremios construir un acuerdo “justo” que no encarezca la factura de los hogares ni represente riesgos para la confiabilidad del sistema.