Mientras los bienes agrícolas y manufacturados ganan terreno, el retroceso en combustibles sigue afectando el desempeño global de las exportaciones colombianas.

Las exportaciones colombianas atraviesan un periodo de virtual estancamiento. Según el más reciente boletín del DANE, en julio de 2025 las ventas externas alcanzaron US$4.429,9 millones FOB, lo que representó una caída de 4,1% frente al mismo mes del año pasado. Con este resultado, entre enero y julio el país apenas registra un crecimiento de 0,6% en sus exportaciones, acumulando US$28.820,1 millones.

El revés se explica principalmente por el retroceso de los combustibles y productos de las industrias extractivas, históricamente el motor de la canasta exportadora. Este grupo cayó 25,6% en julio, al pasar de US$2.327 millones en 2024 a US$1.732,2 millones en 2025, golpeado por la menor venta de hulla, coque y briquetas (-45,8%), así como de petróleo crudo y derivados (-17,1%). En el acumulado enero-julio, el retroceso es aún más evidente: -19,8%, con US$11.275,9 millones, muy por debajo de los US$14.055 millones del año anterior .

En contraste, los productos agropecuarios, alimentos y bebidas han mostrado un fuerte dinamismo. En julio crecieron 31,8% y sumaron US$1.249,6 millones, impulsados por el café sin tostar (70%) y el aceite de palma (166,6%). En el balance de enero a julio, estas exportaciones escalaron 35,8%, hasta US$8.877,3 millones, consolidándose como el segundo grupo de mayor peso en la canasta exportadora, con una participación del 30,8%.

Las manufacturas también aportaron en positivo. En julio repuntaron 11,8% hasta US$1.053,6 millones, con un buen desempeño de productos químicos (21,7%) y maquinaria y equipo de transporte (10,5%). Entre enero y julio, el crecimiento fue de 5,3%, con US$6.255,7 millones .

Otros sectores, donde se incluye el oro no monetario, presentaron una leve caída de 1,6% en julio, aunque en el acumulado enero-julio registran un alza de 14,7%, alcanzando US$2.411,3 millones.

Por destino, Estados Unidos se mantiene como el principal comprador, con una participación de 31,7% en julio y de 30,6% en lo corrido del año. Sin embargo, las ventas a mercados como Panamá y China retrocedieron con fuerza, restando dinamismo al total.

De las cifras del Dane se desprende un panorama mixto: mientras los bienes agrícolas y manufacturados ganan terreno, el retroceso en combustibles sigue castigando el desempeño global de las exportaciones colombianas. El estancamiento de 0,6% en el acumulado del año prende alertas sobre la vulnerabilidad del país frente a la dependencia de materias primas y la necesidad de diversificar mercados y productos.