El desfase en la cosecha por las lluvias del primer semestre trasladó la producción hacia julio y agosto, impulsando un crecimiento del 19% en agosto y consolidando un año cafetero con fuerte recuperación en producción y exportaciones.
El café colombiano mantuvo en agosto el impulso productivo observado en julio, con una cosecha de 1,24 millones de sacos de 60 kilogramos, un aumento del 19% frente al mismo mes de 2024, informó Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC).
El directivo explicó que este repunte responde al desfase en el ciclo productivo causado por las lluvias persistentes del primer semestre, que desplazaron la recolección hacia los meses de julio y agosto. Como resultado, la producción acumulada en los últimos 12 meses (septiembre 2024 – agosto 2025) llegó a 14,79 millones de sacos, un 18% más que en el mismo periodo previo. Entre enero y agosto de 2025, la producción suma 8,83 millones de sacos, lo que representa un alza del 10%.
En el frente externo, las exportaciones de café colombiano alcanzaron 1,13 millones de sacos en agosto, con un crecimiento del 10% respecto al año anterior. En el acumulado móvil, las ventas externas suman 13,23 millones de sacos, con un aumento del 13%. De ese total, las exportaciones gestionadas por la FNC representaron 2,59 millones de sacos (+18%), mientras que otros exportadores despacharon 10,63 millones (+12%).

Las importaciones, por su parte, sumaron 146 mil sacos en agosto, acumulando 776 mil en los últimos 12 meses. En contraste, el consumo interno se mantiene estable con un estimado de 2,25 millones de sacos anuales.
A medida que se acerca el cierre del año cafetero, Bahamón destacó la resiliencia del sector, aunque advirtió que entre octubre y diciembre de 2025 se proyecta un declive en la producción de aproximadamente un millón de sacos frente al año pasado.
Finalmente, el gerente de la FNC reiteró su llamado a las autoridades para fortalecer los mecanismos de control a las importaciones, ante las diferencias arancelarias en Estados Unidos que podrían incentivar una dinámica de compras externas perjudicial para la competitividad del Café de Colombia.
