El dirigente gremial advierte sobre los retos regulatorios que frenan la innovación financiera y lanza un plan de 800 páginas con 122 propuestas para transformar el sector entre 2026 y 2030, que está siendo entregado a candidatos al Congreso y a la Presidencia.

Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech, que agrupa más de 300 compañías de la industria fintech en el país, ha trazado un diagnóstico amplio del sistema financiero colombiano y ha advertido que el país está desaprovechando su potencial digital por cuenta de un marco normativo obsoleto.

“En Colombia tristemente tenemos una mentalidad que cuando vemos una industria naciente, antes de permitirla que nazca y crezca, la tributamos”, dijo Santos este jueves durante la conferencia anual del gremio, recordando que los comercios más vulnerables enfrentan un esquema de retenciones que desincentiva los pagos digitales.  “La gente en Colombia tristemente, con el esquema que tenemos, asocia digitalización a impuestos”.

Santos resaltó avances en bancarización, pero alertó sobre la persistencia del efectivo como freno al desarrollo digital.

“Colombia, el 95% de los adultos tiene un producto de depósito. Esto refleja la solidificación del sistema. De manera desafortunada, es una economía del efectivo. Hemos visto como esta cifra del 79% de las transacciones en efectivo se empieza a mover, sube, baja un punto de acuerdo a la coyuntura, pero no hemos sido capaces de transformar de manera agresiva nuestra economía del efectivo a un ecosistema digital”, dijo.

El problema más crítico, sin embargo, es el del crédito informal. “El 37% de los ciudadanos en Colombia están endeudados con el gota a gota (…) esas personas naturales se endeudan en promedio al 382% con una entidad de préstamo predatorio. Y si nos vamos ahora a las empresas, (…) esta cifra casi se duplica llegando al 666, 668%”, explicó.

El dirigente gremial cuestionó la estructura del mercado financiero. “Tenemos cinco entidades financieras que acaparan el 70% de los depósitos de los colombianos. Eso quiere decir que todavía tenemos unos índices de concentración excesivamente altos. Y lo feo: el 95% de las transferencias se realizan a través de una única entidad cuya propiedad es de los bancos más grandes”, sostuvo.

Santos pidió al Estado abandonar el rol de “árbitro pasivo” para convertirse en un “arquitecto activo” de la innovación, siguiendo el ejemplo de Brasil. “Ese arquitecto activo a través de las agendas de innovación promulgadas por el Banco Central de Brasil (…) logró transformar de manera dinámica el sector financiero en Brasil y o sorpresa, el mayor beneficiario fue el consumidor de a pie”, dijo.

El ecosistema cripto, que llegó a ubicar a Colombia en el top 10 de adopción mundial, se encuentra hoy rezagado. “Desafortunadamente hemos pasado del top 10 (…) y ahora estamos en la posición número 36, estamos perdiendo el momento, nos está dejando el bus”, advirtió. Según Santos, el país mueve US$26.000 millones en activos digitales al año, pero carece de reglas claras para la industria.

En pagos digitales, comparó a Colombia con Brasil, donde el sistema Pix moviliza “cerca de 250 millones de transacciones diarias” e incluyó a más de 71 millones de personas al sistema financiero.

“Queremos transformar la oferta de servicios financieros con una franca competencia a través del ecosistema digital”, apuntó.

El presidente de Colombia Fintech presentó un plan denominado ‘Hoja de Ruta’ 2026-2030, que busca ser propuesto como guía para el próximo gobierno.

“Hoy vamos 800 páginas redactadas en este documento y el objetivo es construir el Plan Nacional de Desarrollo para Colombia 2026-2030 (…) 22 áreas de intervención, más de 120 propuestas específicas, cada una con su diagnóstico, su explicación, sus jugadores relevantes, pero sobre todo sus soluciones”, aseguró.

Entre las propuestas, Santos planteó desmontar progresivamente el impuesto a los movimientos financieros (GMF), liberar la tasa de usura separando crédito productivo y de consumo, y permitir que las Fintech recauden impuestos.

“En Colombia pagar impuestos a través de una FinTech está prohibido. Hoy en día solo a través de 13 entidades financieras se puede hacer el pago de impuestos. Esta es quizás la norma de más bajo rango y de más alto impacto que hay en el país”, criticó.

Para Santos, la discusión ya no es técnica sino política.

“Necesitamos un tsunami regulatorio porque seguimos tratando de regular y vigilar compañías del siglo XXI, digitales, nacidas en la era de la inteligencia artificial, con unos instrumentos de política pública pensados para un mercado financiero muy distinto”, reiteró.

Y cerró con un llamado a la acción: “En el pasado hemos sido excesivamente pasivos y yo creo que llegó la hora de ser muy agresivos, de pasar a la vanguardia, de tomar la responsabilidad de meternos nosotros en la política, con los políticos, acompañarlos y ojalá transformar nuestro sector financiero”.