Según el ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, la propuesta busca lograr un acuerdo con el Congreso para garantizar la sostenibilidad fiscal del país en los próximos años.
Al intervenir en las comisiones económicas del Congreso, el ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, dijo que el gobierno está dispuesto a realizar un recorte de $10 billones en el Presupuesto General de la Nación de 2026 de $557 billones y en el proyecto de ley de financiamiento.
“Hemos presentado un Presupuesto de $556,9 billones, el cual requiere una ley de financiamiento por $26,3 billones, que tiene por objetivo financiar no solo el proyecto de 2026 sino principalmente garantizar la adecuada sostenibilidad fiscal del país para los próximos años”, dijo Ávila.
A pesar de ello, dijo que el gobierno ha considerado la posibilidad de hacer una reducción de $10 billones en el Presupuesto y, paralelamente con ello, realizar un ajuste similar en el proyecto de ley de financiamiento de otros $10 billones a $16,3 billones.
“Esta propuesta busca lograr un acuerdo con el poder legislativo”, dijo el funcionario y señaló que están dispuestos a revisar tributos como el IVA a la gasolina y al diésel, así como los gravámenes a los juegos de azar y a los licores.
Sin embargo, advirtió que el Gobierno mantendrá las propuestas en materia de impuesto a la renta y al patrimonio para personas naturales, que considera fundamentales para garantizar progresividad en el sistema tributario.
“Creemos que el esfuerzo tributario debe ser claramente progresivo, y en ese sentido consideramos necesario mantener las propuestas en materia de renta y patrimonio que, como fueron estructurados y diseñados, garantizan un altísimo nivel de progresividad y son coherentes con una realidad de desigualdad económica en Colombia”, agregó.
Según Investigaciones Económicas, IE, del Banco de Bogotá la reforma, al afectar los impuestos de IVA y consumo, presionaría al alza la inflación en más de 1 punto porcentual (pp), afectando no solo el poder adquisitivo de los hogares, sino además su posición financiera dada la presión alcista sobre las tasas de interés, afectadas también por las mayores tarifas al sector financiero y las consecuencias sobre el ahorro por cuenta del impuesto al patrimonio y dividendos.
“Si bien es necesario un ajuste macroeconómico, este recaería exclusivamente sobre los hogares y empresas en la medida que el Gobierno no ajusta su gasto, un argumento que podría ser decisivo en el ámbito legislativo”, señala el análisis.
El “reducir el gasto tributario en IVA” no es más que una propuesta para aumentar la tarifa de IVA a ciertos bienes y servicios, precisa el análisis.
