El centro de estudios instó al Congreso a rechazar la iniciativa tal como está planteada y a promover un debate fiscal más amplio que combine disciplina en el gasto con medidas que fortalezcan la competitividad y el crecimiento económico.
La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) lanzó una dura advertencia sobre la reforma tributaria que el Gobierno presentó al Congreso. El proyecto pretende recaudar $26,3 billones para cubrir el déficit del Presupuesto General de la Nación 2026, que asciende a $556,9 billones, pero, según Anif, sus efectos económicos serían contraproducentes.
El análisis de la entidad sostiene que buena parte del recaudo provendría de impuestos indirectos, como la ampliación del IVA al 19 % para combustibles, bebidas alcohólicas y servicios digitales, así como de una mayor carga tributaria al sector financiero, a las personas de altos ingresos y a los patrimonios elevados.
Estas medidas, advierte el informe, “desincentivan el ahorro y la inversión, limitan el crecimiento económico y podrían resultar ineficaces para garantizar el recaudo en el mediano y largo plazo”.
Una reforma tributaria que gravaría más a las mismas personas y que sigue sobrecargando a los mismos sectores económicos no es la solución para los problemas fiscales que enfrenta el país, advierte el informe.
Uno de los puntos más críticos es la propuesta de elevar de manera permanente la sobretasa al impuesto de renta de las entidades financieras hasta una tarifa efectiva del 50 %, la más alta de la región y muy por encima del 21 % vigente en Estados Unidos.
Para Anif, esta decisión encarecería el crédito, reduciría la rentabilidad del sistema financiero y afectaría la intermediación, con consecuencias directas sobre el ahorro y el consumo.
El centro de estudios también cuestiona el aumento del impuesto al patrimonio, que bajaría el umbral de 72.000 a 40.000 UVT, así como los nuevos gravámenes al consumo de bebidas alcohólicas y el incremento gradual del impuesto al carbono.
Según la entidad, estos ajustes podrían tener un impacto inflacionario de 1,12 puntos porcentuales en 2026, justo cuando el país aún lidia con precios elevados.
Más allá de la estructura impositiva, Anif critica que la reforma no ataque el problema de fondo: el crecimiento del gasto público. “El proyecto no reduce el déficit fiscal, sino que financia un mayor gasto, en un contexto donde el presupuesto ya crece a un ritmo difícil de justificar”, advierte.
Por ello, propone una estrategia alternativa centrada en ampliar la base de contribuyentes, replantear el esquema del IVA e incentivar la inversión, acompañada de una reducción significativa del gasto estatal.
En conclusión, Anif insta al Congreso a rechazar la iniciativa tal como está planteada y a promover un debate fiscal más amplio que combine disciplina en el gasto con medidas que fortalezcan la competitividad y el crecimiento económico del país.
