Según el gremio, el revés diplomático podría afectar la confianza internacional en el país y limitar el margen de negociación comercial con EE.UU.

La decisión del gobierno estadounidense de incluir a Colombia en la lista de países que han “fallado de manera demostrable” en sus compromisos antidrogas marca un punto de inflexión que ha encendido alertas en distintos sectores del país. Aunque la medida no implica sanciones comerciales inmediatas, gremios y analistas advierten que la descertificación generará un daño reputacional que podría afectar la confianza de los mercados y debilitar la posición de Colombia en futuras negociaciones arancelarias.

En un comunicado, la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) calificó el momento como una “descertificación” de las relaciones con Estados Unidos, donde antes había terreno fértil para acciones conjuntas. El gremio señala que la responsabilidad recae en el gobierno Petro, pero también advierte que el fracaso es compartido, pues la lucha contra las drogas exige corresponsabilidad entre países productores y consumidores.

“La no certificación para Colombia también es un fracaso para Estados Unidos y su política antidrogas, que deberán ser motivo de revisión y autocrítica, pues no hay que olvidar que el combate contra las drogas es una batalla conjunta, que deben librar tanto los países productores como los consumidores”.

Según cifras de la Dian analizadas por Analdex, entre enero y julio de 2025 las exportaciones colombianas hacia Estados Unidos sumaron US$8.811 millones, con un crecimiento de 7,7% frente al mismo periodo de 2024. Este país representa el 30,6% del total de exportaciones colombianas. Además, es el principal inversionista extranjero, con US$2.268 millones en el primer semestre del año, lo que equivale al 34,4% de la inversión extranjera directa.

Con este panorama, la descertificación, aunque no modifica de inmediato los aranceles, podría dificultar futuras negociaciones. Además, vale la pena recordar que Colombia aún mantiene un arancel base de 10% y aspiraba a excluir ciertas categorías de bienes. Ahora, la pérdida de certificación debilita el margen de maniobra frente a un socio comercial que representa más de un tercio de las exportaciones nacionales.

Para Analdex, el momento exige una hoja de ruta articulada entre el sector público y privado, que permita estabilizar tanto la política antidrogas como el frente comercial. “No es momento de manejar la diplomacia vía redes sociales ni de hacer reproches”, advierte el gremio. Su invitación es clara: construir victorias tempranas, recuperar la confianza internacional y evitar que esta descertificación se convierta en una barrera estructural para el comercio colombiano.

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