Ayapel fue escenario del primer plan piloto de hidroaviones en Colombia desde los años 50. La Aeronáutica Civil y la empresa SEARCA realizaron el acuatizaje en la Ciénaga como parte de una estrategia para mejorar la conectividad en zonas apartadas.
En Ayapel, Córdoba, la Aeronáutica Civil llevó a cabo el primer plan piloto de operación de hidroaviones en Colombia desde la década de los 50. En una apuesta por una movilidad más limpia que impulse el turismo y mejore la conectividad de comunidades apartadas, los habitantes del municipio presenciaron el acuatizaje de una aeronave de la empresa SEARCA en la Ciénaga de Ayapel.
Este hito marca el regreso de una modalidad aérea pionera en el país, que se proyecta como alternativa estratégica para zonas con baja infraestructura aeroportuaria. Se prevé que en los próximos meses se realicen pruebas piloto adicionales en otras regiones.

Los hidroaviones tienen la capacidad de despegar y aterrizar en cuerpos de agua sin necesidad de pistas, lo que representa una ventaja significativa en regiones ribereñas o selváticas. Consumen menos combustible que aeronaves convencionales, generan menor impacto ambiental que el transporte fluvial tradicional y pueden operar en zonas donde no hay carreteras ni aeropuertos.
Además, permiten avanzar en servicios esenciales como ambulancias aéreas, transporte escolar rural y rutas turísticas sostenibles, lo que podría transformar la calidad de vida en comunidades desconectadas.
La historia de los hidroaviones en Colombia se remonta a 1920, cuando la Sociedad Colombo-Alemana de Transportes Aéreos (SCADTA) realizó su primer vuelo desde Barranquilla hacia el interior del país, utilizando el río Magdalena como vía principal. Las primeras rutas conectaban Cartagena y Barranquilla, y posteriormente se expandieron al río Amazonas.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) clasifica la hidrografía colombiana en cinco grandes vertientes: Amazonas, Caribe, Magdalena-Cauca, Orinoco y Pacífico. Aunque no existe una cifra oficial sobre el número total de ríos en el país, Colombia cuenta con una vasta red de cuerpos de agua, cuencas y humedales que configuran un escenario propicio para retomar operaciones con hidroaviones, especialmente en regiones con baja infraestructura aeroportuaria y alta dispersión territorial como el Pacífico, la Amazonía y la Orinoquía.
Con este tipo de proyectos, municipios como Ayapel fortalecen sus capacidades turísticas mediante estrategias de ecoturismo, como el avistamiento de aves, y avanzan en su consolidación como destinos emergentes en el Caribe colombiano.
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