En esta Charla Forbes, Diana Puerta, Directora de Sostenibilidad de la Facultad de Administración de la Universidad de Los Andes, explica cómo las empresas pueden integrar sostenibilidad y rentabilidad en la era de la inteligencia artificial, con liderazgo estratégico y visión global.

La sostenibilidad ya no es un valor agregado ni una estrategia de reputación. Hoy es un eje transversal del negocio, un criterio que define la competitividad de las compañías y que ocupa un lugar central en las juntas directivas. Así lo explica Diana Puerta, Directora del Portafolio de Sostenibilidad de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes, en una nueva edición de las Charlas Forbes.

“Las grandes empresas ya entendieron que la sostenibilidad no es un lujo, sino un requisito para mantenerse vigentes. Lo han integrado a sus áreas funcionales, desde las finanzas hasta el mercadeo. Pero el reto está en las medianas y pequeñas empresas, que aún exploran cómo dar este paso”, asegura Puerta.

En la conversación, la directiva de la Universidad de los Andes plantea que la sostenibilidad debe ser vista como una oportunidad para repensar el sentido de éxito empresarial, combinando lo económico, lo social y lo ambiental. Esto implica adoptar prácticas de eficiencia de costos, innovar en modelos de negocio e incorporar métricas claras para medir el impacto.

El desafío no es menor. En Latinoamérica, donde predominan las pymes, aún existen vacíos de conocimiento y resistencia al cambio. “La principal barrera es la falta de formación rigurosa. Se requieren líderes capaces de tomar decisiones informadas, con pensamiento crítico, que eviten caer en greenwashing y puedan inspirar nuevas realidades”, afirma Puerta.

El papel de la academia

La Facultad de Administración de la Universidad de los Andes se ha consolidado como referente regional en este campo, integrando la sostenibilidad en sus programas académicos. Con un cuerpo docente de más de 10 profesores especializados, la institución impulsa la investigación aplicada y la formación de líderes que entienden la sostenibilidad no como un discurso, sino como una herramienta de transformación empresarial a través de una oferta de programas diferenciales en la región como la Maestría en Gerencia Ambiental y a la Maestría en Gerencia y Práctica del Desarrollo.

“El liderazgo sostenible no se improvisa. Requiere disciplina, formación y la capacidad de persuadir a quienes aún no creen en el valor estratégico de la sostenibilidad”, añade la directiva.

Uno de los puntos críticos que enfrentan los ejecutivos es la aparente tensión entre sostenibilidad y rentabilidad. Para Puerta, esta dicotomía es un error de enfoque. “Cuando redefinimos el éxito empresarial, entendiendo que la creación de valor incluye lo social y lo ambiental, dejamos de verlos como opuestos. La sostenibilidad bien implementada es un buen negocio”.

Ejemplos como el análisis de ciclo de vida de productos, la incorporación de diversidad en los equipos de trabajo y la inversión en energías limpias muestran cómo la sostenibilidad impulsa innovación, creatividad y eficiencia, generando retornos económicos y fortaleciendo la reputación empresarial.

La inteligencia artificial como aliada

El auge de la inteligencia artificial representa un nuevo horizonte para la gestión sostenible. Desde la analítica de datos hasta la optimización de cadenas de valor, la IA ofrece herramientas para medir impactos, anticipar riesgos y acelerar la transición hacia modelos más responsables.

“Estamos en el tiempo de la sostenibilidad y el de la inteligencia artificial. La clave es cómo usamos la IA para potenciar estrategias sostenibles, sin perder de vista los retos energéticos y éticos que plantea”, enfatiza Puerta.

Las tendencias globales refuerzan esta visión. Desde los marcos regulatorios internacionales, como el Acuerdo de París y las fuerzas de tarea de clima, naturaleza e inclusión, hasta los nuevos modelos de emprendimiento con propósito, las empresas están llamadas a actuar con urgencia.

Para la Universidad de los Andes, este es un momento histórico para formar líderes que transformen el tejido empresarial de la región, por eso, la institución busca preparar a los ejecutivos del futuro para enfrentar los retos del presente.

La sostenibilidad, concluye Puerta, no es una tendencia pasajera. Es la base de un nuevo paradigma de negocios en el que el propósito y la rentabilidad no solo conviven, sino que se potencian.