Las comunidades Wayuu, en alianza con AES Colombia y Fiduagraria, conformaron el primer vehículo fiduciario indígena en el país para administrar recursos de compensación eólica, garantizando transparencia, bancarización y proyectos de desarrollo definidos en sus Planes de Vida.
Las comunidades Wayuu, AES Colombia y Fiduagraria S.A. suscribiero un contrato fiduciario para la administración de los recursos de compensación destinados a las comunidades indígenas del área de influencia de un proyecto eólico.
Se trata del parque Jemeiwaa Ka’l, desarrollado por AES Colombia en alianza con Ecopetrol, que tendrá una capacidad aproximada de 1.100 MW.
Este esquema fiduciario, inédito en el país, permitirá que los fondos sean destinados de manera organizada y transparente a los proyectos definidos en los Planes de Vida de las comunidades, documentos construidos colectivamente que recogen su visión de desarrollo y bienestar. Hasta ahora se han formulado diez planes, que incluyen iniciativas en educación, salud, infraestructura y sostenibilidad.
El modelo fue posible gracias a más de tres años de trabajo con las comunidades del área de influencia, agrupadas en 13 localidades Wayuu y organizadas en cinco Asociaciones de Autoridades Indígenas Tradicionales (ATTIS). En este marco, Fiduagraria aportará su experiencia en la administración de recursos públicos y privados, garantizando transparencia y confianza en la ejecución de los fondos.
Para AES Colombia, este paso refuerza la construcción de relaciones de confianza con las comunidades y abre la puerta a mayores oportunidades de inversión en un departamento marcado por la pobreza multidimensional (65,7% según el Dane) y la baja inclusión financiera: solo el 52% de la población está bancarizada, frente a un promedio nacional de 96,4%.
La fiducia no solo organizará el uso de los recursos de compensación, sino que también permitirá a las comunidades acceder al sistema financiero, obtener intereses justos por sus ahorros y desarrollar proyectos sostenibles.
“Nos permitirá organizar, planear el futuro y gestionar proyectos en beneficio de nuestros habitantes”, afirmó Yoselin Antonio Ibarra, líder de la comunidad de Ichipa.
Con esta innovación institucional, los Wayuu dan un paso decisivo hacia la autonomía en la gestión de recursos estratégicos, consolidando un precedente que podría replicarse en otros territorios del país donde avanza la transición energética.
