En agosto, el número de desocupados se situó en 2,2 millones de personas, mientras que la población ocupada alcanzó los 23,8 millones, con un incremento de 393.000 frente al año anterior. Por su parte, 14,6 millones de personas permanecieron fuera del mercado laboral.
El Departamento Nacional de Estadística (Dane) reveló que la tasa de desempleo en agosto fue 8,6%, lo que representó una reducción de 1,1 puntos porcentuales frente a agosto de 2024 (9,7%), y constituye la tasa más baja para ese mes desde 2001.
El informe señala que la población ocupada aumentó en 393 mil personas frente a agosto de 2024, un crecimiento del 1,7%. Este comportamiento fue más marcado en las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas, donde el empleo creció 3%, y en otras cabeceras (3,7%). En contraste, los centros poblados y zonas rurales dispersas registraron una caída del 4% en el número de ocupados.
En el octavo mes del año, el número de desocupados se situó en 2,2 millones de personas, mientras que la población ocupada alcanzó los 23,8 millones, con un incremento de 393.000 frente al año anterior. Por su parte, 14,6 millones de personas permanecieron fuera del mercado laboral, lo que representó un aumento de 422.000.
Entre las ramas de actividad económica que más aportaron a la creación de empleo se destacaron las industrias manufactureras (+199 mil personas), la construcción (+178 mil) y el transporte y almacenamiento (+172 mil). Sin embargo, el sector agropecuario mostró un retroceso con una pérdida de 237 mil ocupados, lo que refleja la vulnerabilidad del empleo rural.
La tasa de ocupación alcanzó 58,4%, levemente por encima del 58,3% de 2024, mientras que la tasa global de participación descendió de 64,5% a 63,9%, lo que sugiere que parte de la población en edad de trabajar salió temporalmente del mercado laboral.
Uno de los puntos críticos continúa siendo la brecha de género. En agosto, la desocupación entre los hombres se ubicó en 6,7%, mientras que entre las mujeres fue de 11,2%, una diferencia de 4,5 puntos porcentuales.
En cuanto a la informalidad, el Dane reporta que el 55,7% de los ocupados trabaja en condiciones informales, cifra que supone una leve disminución de 0,3 puntos porcentuales frente al año anterior. No obstante, en las 23 principales ciudades el indicador subió de 42,9% a 43,4%, lo que evidencia la dificultad de consolidar empleo formal en los entornos urbanos.
Por ciudades, Quibdó registró la mayor tasa de desocupación con 24,4%, seguida de Riohacha (14,2%) e Ibagué (12,5%). Medellín (6,4%), Villavicencio (7,3%) y Cali (7,8%) fueron las de mejor desempeño.
Finalmente, el desempleo juvenil, históricamente elevado, se redujo hasta 14,8% en el trimestre junio-agosto. Sin embargo, ciudades como Quibdó (33,8%) y Riohacha (23,5%) siguen mostrando tasas alarmantes.
