El Pulso Eléctrico 2025 revela un respaldo masivo a la energía solar y eólica en Colombia, mientras ciudadanos y expertos piden superar trabas regulatorias para acelerar la transición energética.

El respaldo ciudadano a las energías renovables en Colombia alcanzó niveles históricos. Según la encuesta Pulso Eléctrico 2025, realizada por Arteaga Latam, el 96% de los colombianos considera que la energía solar es la fuente que más debería crecer en el país, mientras que el 88% se inclina por la eólica. Ambos porcentajes reflejan una convicción compartida: las renovables son vistas como la ruta más confiable para garantizar seguridad energética y sostenibilidad.

El estudio muestra que ocho de cada diez ciudadanos ven urgente la entrada en operación de proyectos de energías limpias, y nueve de cada diez expresan preocupación por un posible desabastecimiento eléctrico. Además, el 85% cree en la complementariedad de las renovables con otras fuentes, lo que evidencia una percepción de equilibrio más que de sustitución radical.

Desde el sector gremial, SER Colombia destacó que al cierre de 2025 las renovables representarán el 14% de la capacidad instalada de generación eléctrica del país, quintuplicando su participación en tan solo un año y medio. “Este respaldo ciudadano demuestra que las energías renovables son una causa nacional”, señaló Alexandra Hernández, presidente ejecutiva del gremio.

El informe también subraya el papel de las renovables en el desarrollo regional. Más del 80% de los encuestados las perciben como confiables, limpias y capaces de llegar a comunidades apartadas. La generación distribuida y la autogeneración ya suman más de 20.000 proyectos en todo el país, con inversiones por 2.500 millones de dólares y más de 22.000 empleos generados.

No obstante, persisten retos para su masificación. Funcionarios de distintos niveles de gobierno identificaron como principales obstáculos los trámites excesivos, la incertidumbre regulatoria, los conflictos con comunidades y la falta de infraestructura eléctrica. Además, señalaron que Colombia aún no está del todo preparada para gestionar el almacenamiento ni la intermitencia de estas fuentes.

Ante ello, el gremio prepara una hoja de ruta para los primeros 100 días del próximo gobierno, con medidas orientadas a fortalecer el almacenamiento, dar reglas claras a los inversionistas y asegurar que la transición energética no se detenga.