Aunque la inflación continúa moderándose, las condiciones financieras restrictivas y la débil inversión siguen limitando la expansión económica del país, según el más reciente Informe Económico para América Latina y el Caribe del Banco Mundial.
El Banco Mundial mantuvo en 2,4% su previsión de crecimiento para Colombia en 2025, frente al 1,6% registrado en 2024, apoyada en la recuperación del consumo privado y la inversión a medida que la inflación se modera, según el informe Latin America and the Caribbean Economic Review (LACER) – Fall 2025.
El organismo con sede en Washington indicó que el repunte colombiano se dará en un contexto regional de expansión débil, con una proyección de crecimiento de 2,3% para América Latina y el Caribe en 2025, apenas superior al 2,2% de 2024.
“La actividad económica sigue siendo moderada, limitada por las altas tasas de interés globales, la baja inversión y el escaso espacio fiscal”, señaló el informe.
El documento destaca que “Colombia registrará un mejor desempeño que en 2024, apoyada en la recuperación del consumo privado y la inversión conforme la inflación se modera”, aunque advierte que la flexibilización monetaria ha sido más lenta de lo previsto debido al mantenimiento de tasas altas en las economías avanzadas, lo que retrasa el alivio para hogares y empresas.
El Banco Mundial resaltó que el país sigue enfrentando retos estructurales (como baja productividad, debilidades en el capital humano y una inversión pública limitada) que continúan afectando su potencial de crecimiento a largo plazo.
“La región sigue lidiando con una inversión deprimida, lo que restringe el dinamismo general”, señala el informe.
La inflación, que se disparó en Colombia entre 2022 y 2023, continúa descendiendo gradualmente, y el Banco Mundial prevé que la mayoría de los países de la región logren ubicarla dentro de las metas de sus bancos centrales hacia finales de 2025 o en 2026. No obstante, advierte que el “último tramo” de la desinflación se ha vuelto más complejo, especialmente en los sectores de servicios donde los costos laborales siguen siendo elevados.
El informe también resalta que los déficits fiscales persisten en buena parte de América Latina, con un gasto público elevado y un servicio de deuda que limita el espacio para la inversión. El organismo recomienda a los gobiernos “reducir el gasto ineficiente y mejorar la estructura tributaria para aumentar los ingresos con menos distorsiones económicas”.
En su escenario base, el Banco Mundial prevé que la economía colombiana mantenga un crecimiento moderado de 2,7% en 2026 y 2,9% en 2027, en la medida en que la demanda interna continúe recuperándose y la inflación permanezca bajo control.
Aun así, el organismo advirtió que la incertidumbre global (desde las tensiones comerciales hasta la desaceleración de China y Estados Unidos) podría afectar las perspectivas de exportación e inversión del país. “Los vientos externos en contra y la persistente incertidumbre siguen desafiando las perspectivas de la región”, indicó el informe.
