El retail colombiano impulsa la inclusión financiera con soluciones digitales que reducen fraudes y facilitan el acceso al crédito a hogares sin historial bancario.
Aumentar el acceso al crédito sigue siendo una de las prioridades de Colombia en materia financiera. Al cierre del tercer trimestre de 2024, el 75% de los adultos del país, es decir, 33,2 millones de personas, reportaron haber tenido algún tipo de crédito, según un estudio de Datacrédito Experian.
La apertura de alternativas más allá del sistema bancario tradicional ha sido decisiva en este avance. El sector retail y de telecomunicaciones se han posicionado como actores que permiten a miles de personas, sin historial crediticio, acceder a financiación. Este fenómeno ha cambiado el panorama, que hasta hace pocos años estaba dominado por bancos y fintechs.
Un ejemplo destacado es Jamar, empresa que a través de su producto Credijamar otorga miles de créditos digitales cada mes. Gracias a la integración tecnológica y a alianzas estratégicas, su sistema pasó de validaciones manuales presenciales a un flujo 100% digital que aprueba créditos en cuestión de minutos. Antes, un cliente podía esperar hasta tres días por una respuesta. Hoy, además de rapidez, la compañía ha logrado reducir los intentos de fraude por suplantación de identidad a apenas uno o dos casos al mes.
El papel de aliados tecnológicos ha sido decisivo: Become Digital, ha acompañado este proceso. “No hay crecimiento digital sin confianza digital. Las validaciones manuales no solo son ineficientes, sino que dejan expuestos procesos críticos, como el crédito, a errores y fraudes”, explicó José Javier Prada, CEO de Become Digital.
La digitalización ha permitido que perfiles diversos, desde quienes buscan su primer crédito hasta usuarios con menor experiencia tecnológica, tengan acceso a un proceso sencillo y confiable. El siguiente paso de Jamar apunta a que sus clientes puedan utilizar Credijamar como medio de pago directo en puntos de venta sin necesidad de datáfono, validando únicamente la identidad. A esto se suman planes para fortalecer los modelos de riesgo y adoptar herramientas como la cédula digital.
En un contexto en el que la inclusión financiera sigue siendo un desafío estructural, el retail emerge como un motor clave. Con el soporte de la tecnología y de socios especializados, estas compañías están ampliando el acceso al crédito, reduciendo riesgos y contribuyendo al dinamismo del consumo en el país.
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