La fintech colombiana liderada por José Vélez buscará replicar su éxito en Colombia en otros mercados. Perú es su primera parada.
Levantar capital en América Latina se ha vuelto un desafío mayor, pero la fintech colombiana Bold es una de las pocas compañías en la región que lo sigue atrayendo.
Fundada en Bogotá en 2019 por José Vélez, junto a Ana Sandoval, Enrique Ramírez, Sergio Vergara y Jorge Ulloa, Bold acaba de cerrar una nueva inyección de capital por US$40 millones, liderada por General Atlantic y con participación de Cóndor Inverlink, InQlab y la IFC del Banco Mundial. Esto eleva a más de US$180 millones los recursos a los que la empresa ha accedido desde sus orígenes.
Con estos fondos frescos, Bold planea fortalecer su operación en Colombia, pero sobre todo, preparar su salto a otros mercados de la región, empezando por Perú.
“Tenemos la ambición de construir una empresa muy grande, muy poderosa, que ojalá algún día pueda salir a la bolsa”, dijo Vélez, cofundador y CEO de Bold, en una entrevista con Forbes. “Sabemos que estando solo en Colombia eso no será suficiente, por eso estamos transformándonos en una empresa multilatina”.
La fintech dio su primer paso en esa dirección hace unos días con la compra de VendeMás, el facilitador de pagos de Niubiz en Perú, que cuenta con unos 30.000 clientes activos mensuales.
Desde su nacimiento, Bold se ha propuesto ayudar a las pymes a pasar de una economía basada en efectivo a una digital, ofreciendo datáfonos a bajo costo, pagos a distancia, cuentas, créditos y productos de rentabilidad.
Vélez asegura que su éxito radica en ofrecer “una solución holística” que entiende a su cliente.
“En el mundo de los servicios financieros pasa como con las hamburguesas. No es lo mismo McDonald’s que El Corral. Nosotros encontramos nuestra propia receta que resuena con la pyme. Un producto fácil de adquirir, con tecnología que funciona muy bien y una marca que conecta”, recalca.
Esa fórmula, dice, incluye una fuerza comercial interna de casi 700 personas, encargadas de visitar los comercios y facilitar la vinculación.
“Nosotros no tercerizamos la fuerza comercial, y eso nos ha permitido crecer rápido y llegar al cliente donde está. El microempresario no tiene tiempo para ir a hacer filas a un banco; si alguien le resuelve su necesidad en una hora, así sea un poco más caro, lo prefiere”, explica.
El modelo ha probado su eficacia. Bold, que en Colombia opera con una licencia de compañía de financiamiento, procesa más de un billón de pesos al mes, desembolsa entre $20.000 y $30.000 millones mensuales en crédito y ya alcanza una participación del 6% en el mercado de pagos con tarjeta en el país.
“De cada 100 pesos procesados con tarjeta, seis ya pasan por Bold”, complementa Vélez. Además, más del 30% de sus clientes tienen más de un producto, lo que valida su evolución hacia un ecosistema. De hecho, en este contexto, el círculo de competidores ya no son solo Redeban y Credibanco en el segmento de datáfonos. También lo son ya básicamente todos los bancos y fintech que ofrezcan créditos y cuentas de ahorro a empresas y personas.
La disciplina y la constancia, sostiene Vélez, ha sido una clave que les ha permitido avanzar.
“Duramos cinco años enfocados en vender esa hamburguesa y afinar los procesos. Una vez vimos que gustaba y que se vendía bien, dimos el salto al crédito y luego al mundo de las personas, porque el mismo negocio nos pedía fondeo”.
De esa necesidad nació su incursión reciente en el segmento de personas naturales, con cuentas con bolsillos de ahorro al 10% E.A. y CDTs digitales al 12% E.A., pensados para captar recursos que financien los créditos a pymes.
El crecimiento también se ha sostenido sobre una cultura tecnológica sólida, de acuerdo Vélez.
“Creamos un equipo muy empoderado y bien organizado. No estamos en modo incendio todos los días, no vivimos apagando fuegos. Eso nos permite avanzar y escalar”, dice.
Esa estabilidad ha sido un imán para los inversionistas, incluso en medio de un mercado regional de capital de riesgo que cayó 70% en el segundo trimestre del año, según datos de PitchBook.
“Este año los ingresos de Bold prácticamente se van a duplicar respecto al año pasado”, cuenta Vélez. “A los inversionistas les gusta ver crecimiento y unit economics que mejoran, sobre todo cuando una empresa logra rentabilizar su base de clientes con varios productos”.
El capital nuevo servirá, dice, para reforzar el balance financiero de la compañía y respaldar su expansión internacional.
“Queremos que la hamburguesa que vendemos en Colombia también guste en otros países. Pero no queremos ir rápido y que nos queden feas las dos: por eso, este año y el próximo nos concentraremos en hacer bien las cosas en Perú”, anota. “Estamos mirando otros países que podrían ser atractivos, como los de Centroamérica, Ecuador y Chile”.
Con cerca de 200.000 usuarios activos mensuales, Bold ya es una de las fintech más importantes de Colombia y un caso singular en una región que busca retomar el ritmo del capital emprendedor. Para Vélez, el secreto está en no perder la esencia.
“Siempre nos hemos enfocado en las pymes. Ese sigue siendo el corazón de Bold, la razón por la que existimos”, concreta.
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