La emisión, respaldada por bancos globales y certificada por S&P Global Ratings, financiará proyectos de movilidad eléctrica como la segunda línea del Metro y los cables aéreos San Cristóbal y Potosí.

Tras casi 20 años fuera de los mercados internacionales, Bogotá regresa con una apuesta verde: una emisión de US$600 millones ($2,3 billones) destinada a proyectos de transporte limpio que tuvo una demanda de $3,1 billones.

“Es una gran noticia para la ciudad y una muestra de confianza en Bogotá, una ciudad que lidera e innova en sostenibilidad”, destacó el alcalde Carlos Fernando Galán.

La secretaria de Hacienda resaltó que la operación fue catalogada por la banca como la más grande realizada por una ciudad en el continente americano, y la primera enfocada totalmente en proyectos verdes.

El bono se estructuró en pesos colombianos para mitigar riesgos cambiarios y está respaldado por el Marco de Referencia de Bonos Verdes, Sociales y Sostenibles lanzado en 2024. 

Los recursos financiarán cuatro proyectos clave de transporte limpio: la segunda línea del Metro, los cables aéreos San Cristóbal y Potosí, y la nueva troncal de la Calle 13. Estas iniciativas reducirán emisiones de CO₂ mediante sistemas eléctricos y eficientes.

La emisión contó con la participación de BNP Paribas y Goldman Sachs como estructuradores, y con la CAF y la IFC como inversionistas ancla, garantizando transparencia y credibilidad en el proceso.

Bogotá cuenta con un Marco de Referencia de Bonos Verdes, Sociales y Sostenibles, presentado en octubre de 2024, que establece los criterios para financiar proyectos del Plan Distrital de Desarrollo 2024–2027 en áreas como transporte limpio, eficiencia energética, agua e infraestructura social.