El Gobierno colombiano rectifica tras las críticas al decreto que imponía una retención del 1,5% a las transacciones digitales y unifica la tarifa en 0% para tarjetas, billeteras electrónicas y el nuevo sistema de pagos Bre-B, con el fin de incentivar la digitalización y evitar un regreso al uso del efectivo.
El Gobierno colombiano dio marcha atrás a su propuesta de aplicar una retención en la fuente del 1,5% sobre las transacciones electrónicas en billeteras digitales y pagos inmediatos, tras recibir una oleada de críticas de gremios, bancos y empresas tecnológicas justo cuando el país estrena su sistema de pagos inmediatos Bre-B.
La nueva versión del proyecto de decreto, que será publicada nuevamente para comentarios, establece una tarifa unificada del 0% para pagos con tarjetas débito y crédito, transferencias entre billeteras digitales y operaciones realizadas mediante sistemas de pago electrónicos de bajo valor, incluido el sistema Bre-B del Banco de la República.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, explicó que el cambio busca nivelar las reglas del juego entre los distintos medios de pago sin afectar el proceso de digitalización financiera que el país viene impulsando.
“La intención de nivelar las reglas del juego entre medios de pago con tarjetas débito y crédito por una parte y los sistemas electrónicos de pago de bajo valor por otra se mantiene, pero ya no según una retención del 1,5%, sino una retención del 0%”, dijo el funcionario.
El gobierno nacional anuncia modificación al proyecto de decreto de retención en la fuente a transacciones por medios electrónicos.
— MinHacienda (@MinHacienda) November 7, 2025
Así lo precisa el @MinHacienda Germán Ávila Plazas y el Director (e) de la @DIANColombia Carlos Emilio Betancourt Galeano.
El gobierno…. pic.twitter.com/36GQ41ZZpn
Según Ávila, el Gobierno reafirma así su compromiso con la transparencia, la trazabilidad y la modernización de las transacciones financieras. “Así se afirma el incentivo para el uso de medios digitales y electrónicos en clave de mayor transparencia y modernidad en las transacciones y pagos de las personas y las empresas. Escuchar la voz de los ciudadanos es también una forma de hacer política fiscal responsable”, agregó.
El Ministerio de Hacienda y la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) informaron que durante el proceso de socialización del proyecto se recibieron más de 170 comentarios, la mayoría de los cuales coincidieron en que la medida inicial podría tener efectos contraproducentes.
Nuestro director general (e), Carlos Emilio Betancourt, junto al @MinHacienda, Germán Ávila, anuncian la modificación al proyecto de decreto de retención en la fuente a pagos con medios electrónicos:
— DIANColombia (@DIANColombia) November 7, 2025
La retención pasará del 1,5% al 0%.
Más confianza y transparencia en las… pic.twitter.com/wgn0oszxKX
El director encargado de la DIAN, Carlos Emilio Betancourt Galeano, señaló que “la retención generalizada del 1,5%, aun cuando apuntaba a corregir la asimetría regulatoria entre los dos grandes ambientes para los pagos, podría impulsar el uso del efectivo, debilitando la trazabilidad de las operaciones, que es una herramienta esencial en la lucha contra la evasión y el contrabando”.
Según Betancourt, la modificación del decreto permitirá mantener los incentivos adecuados para fortalecer los medios de pago digitales sin afectar la confianza de los usuarios ni la dinámica de formalización económica.
El proyecto original había sido duramente cuestionado por diferentes gremios. Asobancaria calificó la propuesta como “altamente inconveniente”. Su presidente, Jonathan Malagón, afirmó que “al equiparar la retención entre tarjetas y otros medios de pago electrónicos, con la excusa de evitar un arbitraje regulatorio, se olvida que el mayor arbitraje existente se da entre los medios digitales y el efectivo”. Desde Colombia Fintech, el gremio que agrupa a las empresas tecnológicas financieras, también se advirtió que el establecimiento de una retención en la fuente sobre pagos digitales podría desincentivar el uso del sistema Bre-B. “En medio de la entrada en operación de Bre-B, los mensajes sobre su fiscalización pueden convertirse en un desincentivo para su adopción”, señaló la asociación en un comunicado. “Es momento de que el país elimine los desincentivos a la formalización y la digitalización”, añadió.
Las críticas también vinieron de los bancos. Javier Suárez, presidente de Davivienda, advirtió que la medida “va en contra de un sistema que apenas está naciendo y contradice los supuestos con los que fue creado, como la gratuidad. La mejor herramienta tributaria que puede tener un país es que su sistema de pagos fluya; gravarlo es un inconveniente”. Por su parte, César Prado, presidente del Banco de Bogotá, sostuvo que la propuesta “refleja el desespero ante la situación fiscal”. Entre los opositores a la medida se destacó la preocupación por el precedente internacional: en Brasil, un anuncio de mayor control fiscal sobre las transacciones del sistema PIX provocó una caída del 15,3% en el volumen de operaciones en solo dos semanas, un fenómeno que los gremios temían podría replicarse en Colombia.
Con la decisión de fijar en 0% la retención en la fuente para pagos digitales, el Gobierno parece estar enviando una señal de confianza a consumidores, empresarios y al sistema financiero, reforzando la adopción de los pagos digitales.
