Las últimas salidas, días después de que los accionistas respaldaran el paquete salarial de US$1 billón de Elon Musk, siguen a la pérdida de los principales ejecutivos de ventas, baterías, robótica y chips este año.

Los accionistas de Tesla respaldaron abrumadoramente el paquete salarial sin precedentes del CEO Elon Musk , que podría alcanzar un valor de US$1 billón en una década, pero los ingenieros que dirigen los principales programas de vehículos de la compañía (para su modelo más vendido, el Model Y, el Model 3 y la controvertida Cybertruc), no se quedarán para ver cómo resultan las cosas.

Emmanuel Lamacchia, un veterano de Tesla con ocho años de experiencia y gerente de programa del Model Y, anunció el domingo por la noche en una publicación de LinkedIn que dejaba la compañía con sede en Austin. Su anuncio se produjo pocas horas después de una publicación similar de Siddhant Awasthi, otro veterano con ocho años de experiencia que dirigió los programas del Model 3 y la Cybertruck. Ninguno dio razones para sus decisiones, aunque ambos mencionaron nuevos pasos profesionales, que no detallaron.

Son los últimos ingenieros de alto perfil en abandonar la compañía, en medio de los esfuerzos de Musk por reorientar el rumbo de Tesla hacia los negocios impulsados por inteligencia artificial (como los robotaxis y los robots humanoides) que aún no generan ingresos, dejando en segundo plano la venta de vehículos eléctricos, baterías y servicios de carga, que sí lo hacen. A principios de este año, Musk despidió al jefe de fabricación y ventas de la compañía en Norteamérica y Europa. En agosto, el director del equipo de baterías de Tesla dejó la compañía, al igual que el jefe de su antiguo equipo de supercomputadoras “Dojo” y el vicepresidente de ventas y servicio para Norteamérica . Incluso el jefe del tan publicitado proyecto de robot “Optimus” de Musk, que el multimillonario dijo la semana pasada que probablemente será el mayor negocio nuevo de Tesla, renunció en junio.

“No hay nuevos modelos en el horizonte. Solo hay un enfoque en la reducción de costos”

Además de que la Cybertruck, con bajas ventas y muy criticada, se encuentra entre los mayores fracasos de la industria automotriz , la priorización que Musk hace de los negocios no relacionados con los vehículos eléctricos, está haciendo que la empresa sea menos atractiva para los ingenieros automotrices, según un ex ejecutivo de Tesla.

“Imagínese que trabaja en la industria automotriz o estudia ingeniería en la universidad y llega a Tesla y no hay nuevos modelos en el horizonte. Solo se enfocan en la reducción de costos”, dijo la persona, que pidió no ser identificada. “Esto no es nada emocionante. No pueden atraer a los mejores profesionales de la industria automotriz”.

Las salidas más recientes no inquietaron a los accionistas. Tesla subió un 3.7% a US$445.23 en las operaciones del Nasdaq el lunes.

A pesar de un aumento en las entregas en el tercer trimestre , resultado de que los clientes estadounidenses se apresuraran a comprar antes de que los créditos fiscales federales desaparecieran después del 30 de septiembre, las ventas de vehículos eléctricos de Tesla han disminuido alrededor de un 6% en lo que va del año. Aunque la compañía ha lanzado versiones más económicas del Model Y y el Model 3, sus modelos más vendidos a nivel mundial, la falta de nuevos productos y el ritmo lento de las ventas de vehículos eléctricos en Estados Unidos y Europa sugieren que los próximos trimestres verán una caída continua en sus ventas de automóviles

La semana pasada, Musk adelantó que el Cybercab de dos puertas de Tesla podría llegar en el segundo trimestre de 2026. El modelo está diseñado para operar sin volante ni controles convencionales, como un vehículo completamente autónomo. No obstante, se trata de una apuesta arriesgada, ya que la compañía aún enfrenta dificultades para demostrar que su tecnología iguala el nivel de conducción autónoma de Waymo, propiedad de Alphabet.

Ross Gerber, inversor de Tesla y crítico del cambio de estrategia de Musk, piensa que sería mejor simplemente lanzar el Cybercab como el llamado Modelo 2, “un vehículo eléctrico normal que podrían vender por unos US$30.000”, dijo a Forbes

“Lo que pasa con el funcionamiento de las compañías automotrices es que la gente quiere modelos nuevos, características nuevas y diseños nuevos para su auto que no sean muy diferentes del original, pero que sí sean diferentes”, dijo Gerber, director ejecutivo de Gerber Kawasaki, que administra alrededor de US$4 mil millones, incluidos US$80 millones en acciones de Tesla. “Tesla ha actuado de forma diferente a cualquier otra compañía automotriz. Simplemente renovaron el Model Y y dijeron: ‘Bien, renovamos el auto. Lo mejoramos y mejoramos el Model 3’. Pero no es un modelo nuevo, y ese es el problema”.

Protesta de Elon Musk contra Tesla
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Las ventas de la Cybertruck, que Musk alguna vez afirmó que vendería cientos de miles de unidades anualmente, ya están cayendo en el segundo año completo del modelo, con una disminución del 38% hasta el tercer trimestre, a solo 16,097 unidades . Además de su estilo polarizador, la camioneta también ha tenido múltiples retiros del mercado , el más reciente anunciado el mes pasado.

Aunque Tesla se está preparando para comenzar a vender finalmente su camión semirremolque eléctrico en 2026, según Musk, es probable que ese modelo solo añada decenas de miles de nuevas ventas a los resultados finales, dado lo mucho más pequeña que es la industria de semirremolques de Clase 8 en comparación con el mercado más amplio de vehículos de pasajeros.

Tesla afirma tener la capacidad de producir al menos 2 millones de vehículos al año en plantas en California, Texas, China y Alemania. Eso es considerablemente más de lo que necesita en este momento, con ventas anuales que probablemente se sitúen entre 1,5 y 1,6 millones este año. En la junta de accionistas de la semana pasada, en la que al menos el 75% de los inversores votaron a favor de otorgarle a Musk US$1 billón en acciones durante una década si alcanza una serie de objetivos financieros y estratégicos, el multimillonario insinuó que es probable que absorba parte de ese excedente fabricando robots.

“Tenemos que inventar nuevos términos para describir el riesgo de dependencia que implica una figura clave como esta”

La compañía está construyendo una “línea de producción de un millón de unidades en Fremont” para fabricar Optimus, según dijo Musk. En algún momento, también añadirá una línea capaz de producir “10 millones de unidades al año” en su planta de Austin, Texas, donde actualmente se ensamblan los Cybertruck y los Model Y. Sin embargo, al igual que con sus planes de robotaxis y Cybercabs, la capacidad de Tesla para fabricar y vender millones de unidades de Optimus depende de que la tecnología sea viable y asequible, algo que aún no ha logrado.

Las salidas de Lamacchia y Awasthi también ponen en evidencia un problema persistente que el directorio de Tesla parece no estar interesado en resolver: la falta de un equipo ejecutivo sólido y de un plan claro de sucesión para la era posterior a Musk. Más allá de su director financiero, Tesla no cuenta actualmente con un presidente, un director de operaciones, vicepresidentes ejecutivos ni funcionarios con rangos superiores al de vicepresidente sénior.

Por ahora, el directorio de Tesla (que ha respaldado con fuerza el paquete de compensación de Musk) está apostando todo a su figura.

“No puedo imaginar un escenario en el que la valoración de Tesla no se desplome tras la salida de Elon Musk”, afirmó Gautam Mukunda, profesor de la Escuela de Administración de Yale. “Tendríamos que inventar nuevos términos para describir el nivel de key man risk que implica. El riesgo habitual de dependencia no aplica aquí, y menos aún tratándose de alguien que, por su propia admisión, tiene comportamientos notablemente arriesgados”.

Este artículo fue publicado originalmente por Forbes US.

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