JPMorgan advierte que el proceso de desinflación en Colombia se ha detenido y que la inflación podría cerrar 2025 en 5,2%, retrasando la convergencia a la meta del Banco de la República.

La desaceleración de la inflación en Colombia parece haberse estancado y la convergencia hacia la meta del Banco de la República podría retrasarse aún más, según un análisis de JPMorgan publicado el martes.

La entidad, que es una de las mayores instituciones financieras del mundo, señaló que la inflación anual repuntó a 5,51% en octubre, frente al 5,17% registrado en septiembre, debido principalmente a efectos de base desfavorables y aumentos en alimentos y precios regulados. En términos desestacionalizados, la inflación mensual fue de 0,52%, lo que elevó el ritmo anualizado a 5,2%, evidenciando que “el proceso de desinflación se ha detenido” y que las presiones de precios siguen siendo “tenaces”.

JPMorgan advirtió que la inflación subyacente, sin alimentos ni regulados, también se mantiene elevada, con un incremento mensual de 0,29% y un ritmo anual del 5%.

“La persistencia de la inflación subyacente y el repunte de los servicios básicos muestran un impulso secuencial de 6% anualizado, más de dos puntos por encima del promedio prepandemia”, apuntó el informe. Los servicios excluyendo arriendos, ajustados por la inflación del año previo, registran un crecimiento superior al 7% anualizado.

El banco advirtió que factores como una política fiscal expansiva, el crecimiento del consumo de los hogares por encima de la tendencia y el aumento de los salarios reales limitan las posibilidades de una moderación en los precios de los servicios. En particular, indicó que el ajuste del salario mínimo para 2026, previsto para diciembre, podría ser de al menos 10,8%, aunque su escenario base asume un incremento real cercano al 6%.

Pese a la reciente fortaleza del peso, JPMorgan indicó que la inflación de bienes básicos sigue alta, con un ritmo de 4,1% anualizado, aunque proyecta cierta moderación en los próximos meses. En este contexto, el banco revisó su pronóstico de inflación para diciembre de 2025 a 5,2%, y para diciembre de 2026 a 4,6%, “con un sesgo de riesgo al alza” frente a los cálculos del propio Banco de la República.

El análisis concluye que la mayoría de los miembros del directorio del banco central “mantendrían la tasa de política sin cambios al menos hasta mediados de 2026”, aunque el balance de riesgos continúa inclinado hacia un posible endurecimiento monetario, antes que hacia un giro prematuro hacia la relajación.