El holding antioqueño consolida su enfoque financiero y proyecta un crecimiento sostenido de doble dígito, tras cerrar un trimestre con utilidades en alza y un portafolio más focalizado.

“Estamos construyendo una compañía que genera valor predecible, rentable y sostenible para los próximos 80-100 años”, dijo Ricardo Jaramillo, presidente del Grupo Sura, a Forbes el 16 de octubre, durante el Día del Inversionista en Bogotá, un evento que la organización no realizaba desde hacía varios años.

No fue una frase al aire. Los números lo respaldan. Al cierre de septiembre de 2025, el Grupo registró una utilidad neta de $2,5 billones, de los cuales $2,1 billones son recurrentes, un aumento del 47 % frente al mismo periodo de 2024.

Los resultados reflejan la nueva etapa de Sura como holding enfocado exclusivamente en servicios financieros, tras poner fin a las participaciones cruzadas con Grupo Argos y su filial Cementos Argos, después de más de cuatro décadas de “enroque”.

Ese rediseño no fue un simple ajuste contable, sino un cambio estructural. “Estos son los primeros resultados de una Sura concentrada en compañías financieras”, señaló Jaramillo. Según él, la estrategia se traduce en mayor eficiencia en la gestión del capital, reducción de deuda y valorización de la acción, factores que han fortalecido la confianza del mercado.

Durante los primeros nueve meses del año, Grupo Sura alcanzó ingresos operacionales por $22,4 billones, un 5,8 % más que en 2024, impulsado por el desempeño de sus filiales. En el mismo periodo, la utilidad por acción fue de $7.132, con un crecimiento del 40,6 % anual. El dinamismo también se reflejó en la bolsa: la acción ordinaria se valorizó 84 % y la preferencial 134 % en los últimos doce meses, superando ampliamente la variación del índice Colcap. De hecho, por su mayor liquidez la acción preferencial del holding ingresó al MSCI Global Small Cap Index, uno de los principales índices de referencia para inversionistas institucionales en todo el mundo.

El foco está ahora en el horizonte de 2028, año clave en su hoja de ruta: alcanzar una utilidad neta de $3,3 billones y duplicar el dividendo a $3.000 por acción, desde los $1.500 actuales. Detrás de estas metas hay una combinación de crecimiento orgánico, diversificación de ingresos y disciplina en la gestión de riesgos, pilares con los que Sura busca consolidarse como uno de los holdings financieros más sólidos de América Latina, con 76 millones de clientes en 10 países y cerca de $1.200 billones en activos bajo manejo.

Esa magnitud dimensiona el reto que enfrenta su presidente, un ingeniero civil de la Escuela de Ingeniería de Antioquia y MBA con énfasis en Finanzas de Boston University Graduate School of Management: convertir la nueva Sura en un referente regional de eficiencia, gobernanza y valor al accionista.

La reorganización ha permitido mayor sinergia entre sus principales filiales: Suramericana, en seguros y gestión de riesgos; Sura Asset Management, en ahorro e inversión; y Grupo Cibest, la compañía matriz de Bancolombia. Las tres registraron desempeños positivos en el trimestre, impulsadas por la recuperación de los mercados regionales, la mejora en la eficiencia operativa y la optimización de procesos digitales. El EBITDA consolidado también mostró un repunte, reflejando mejores márgenes y una gestión más integrada de los portafolios de inversión.

Más allá de las cifras, Jaramillo insiste en una visión de largo plazo. “Queremos que los resultados se traduzcan en beneficios tangibles para los accionistas, pero también en un impacto positivo para los territorios y comunidades donde operamos”, subrayó. Ese equilibrio entre rentabilidad y propósito —un sello histórico de Sura— seguirá guiando su estrategia.

El tercer trimestre dejó, además, una señal clara de confianza: la acción de Grupo Sura se ha valorizado significativamente, impulsada por la solidez de sus resultados y la percepción de estabilidad tras la escisión. “Estos hechos refuerzan el buen momento de la compañía y nos motivan para continuar trabajando en la generación de valor para nuestros accionistas”, agregó Jaramillo.

En un entorno de alta competencia y transformación del sistema financiero local y latinoamericano, Sura apuesta por una ecuación simple y ambiciosa: menos dispersión, más foco y crecimiento sostenible.

Si cumple las metas trazadas para 2028, Sura habrá sellado una transformación que redefine su propio legado y proyecta un nuevo tipo de conglomerado financiero latinoamericano, más ágil, digital y sostenible.

“Desde Grupo Sura estamos desarrollando estratégicamente cada uno de los activos y actuando como un articulador que potencia las sinergias entre nuestras compañías. El verdadero valor está en aprovechar las convergencias entre los negocios de seguros, ahorro e inversión”, concluye Jaramillo Mejía.

También le puede interesar: Con su escisión de Argos, el Grupo Sura comienza una nueva etapa como gestor de servicios financieros