El Decreto 1197 fija arancel cero por un año para 10 subpartidas de hilados, buscando aumentar la competitividad del Sistema Moda y proteger el empleo, mientras sindicatos advierten riesgos para la industria nacional.

El Gobierno Nacional anunció una nueva medida arancelaria dirigida al sector textil y de confecciones, con la firma del Decreto 1197 del 14 de noviembre por parte del presidente Gustavo Petro y la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales Rojas. La norma establece arancel cero, por un año, para 10 subpartidas de hilados sintéticos y de algodón que son insumo fundamental para la industria del Sistema Moda.

Según el Ministerio, la decisión busca atender un desabastecimiento puntual que enfrenta la industria nacional en estas referencias, pese a contar con registro de producción local. El déficit, explican, está asociado a un aumento de la demanda global y a la creciente presión del comercio internacional, donde la entrada masiva de productos finales a bajo costo ha impactado a los fabricantes colombianos.

El alivio arancelario aplicará únicamente a países que no tengan acuerdos comerciales vigentes con Colombia y, de acuerdo con la cartera de Comercio, busca evitar mayores distorsiones en costos de producción, proteger el empleo y fortalecer la competitividad del sector.

“La insuficiencia en el suministro de estos insumos, sumada a la competencia internacional, amenaza con aumentar los costos y reducir la producción nacional. Por eso adoptamos esta medida temporal”, señaló la ministra Morales Rojas.

El Gobierno destaca que el Sistema Moda es uno de los mayores empleadores del país, con cerca de 1,5 millones de puestos directos e indirectos y alrededor de 2,5 millones en toda su cadena ampliada. Además, la medida favorecería a más de 72.000 empresas de confecciones, muchas de ellas vinculadas a la Economía Popular.

Entre los efectos esperados se encuentran un desincentivo al contrabando, una mejora en la competitividad frente a plataformas digitales y un aumento en la formalización empresarial, lo que podría traducirse en mayores ingresos fiscales.

La decisión generó rechazo en parte de las organizaciones sindicales. El Comité Ejecutivo de la CGT y líderes del sector textil advirtieron que la reducción arancelaria podría agravar la situación de productores locales. Luis Rodrigo Carmona, presidente del Sindicato Fabricato, aseguró que la medida fortalece a competidores asiáticos y representa “una competencia desleal” para la industria nacional.

Según sus estimaciones, el decreto podría derivar en la pérdida de hasta 8.000 empleos directos, 30.000 indirectos y un impacto severo en municipios dependientes de la actividad textil.