La renuncia se produce en un momento clave para la agenda normativa del sector, con debates abiertos sobre modernización financiera, mercado de capitales e inclusión, y mientras la URF impulsa ajustes estructurales aún en curso.
La directora de la Unidad de Regulación Financiera (URF), Mónica Higuera Garzón, presentó este miércoles 3 de diciembre su renuncia al cargo tras dos años de gestión, una decisión que atribuyó a diferencias con recientes decisiones del Gobierno.
Su salida fue informada al ministro de Hacienda, Germán Ávila, en una carta en la que agradece la confianza recibida pero advierte que algunos lineamientos adoptados “no” cuentan con su respaldo técnico.
Higuera, quien llegó a la entidad con el objetivo de consolidar el marco regulatorio del sistema financiero, aseguró que comparte la visión general del proyecto político del presidente Gustavo Petro. Sin embargo, afirmó que no puede continuar en el cargo “cuando se han tomado decisiones que no comparto”, sin detallar cuáles fueron las discrepancias.
La renuncia se produce en un momento clave para la agenda normativa del sector, en medio de discusiones sobre modernización financiera, mercado de capitales e inclusión.

Durante su administración, la URF impulsó reformas consideradas claves para la estructura regulatoria del sistema financiero. Entre ellas figura el fortalecimiento institucional de la entidad, materializado en el Decreto 1453 de 2024, que reorganizó procesos internos y consolidó capacidades técnicas para responder con mayor agilidad a las necesidades del sistema.
Otro de los avances fue la modernización del régimen de fondos de inversión colectiva, con la expedición del Decreto 265 de 2024, orientado a flexibilizar la creación de nuevos vehículos, mejorar la eficiencia operativa y estimular la entrada de más inversionistas naturales al mercado de capitales.
La funcionaria también destacó el ajuste a la regulación de la financiación colaborativa mediante el Decreto 2105 de 2023, que amplió las posibilidades de acceso a recursos para empresas de distintos sectores y abrió espacio para nuevas modalidades operativas, como el uso de corresponsales.
Además, la URF participó en las propuestas que dieron lugar al Decreto 1239 de 2024, enfocado en mejorar los mecanismos de liquidez en el mercado de capitales y actualizar la regulación de formadores de liquidez y ventas en corto.
Antes de su salida, la entidad avanzó en un proyecto de modernización del régimen fiduciario, orientado a establecer reglas claras para encargos y negocios fiduciarios, y a mejorar la certidumbre jurídica del sector.
Higuera concluyó su comunicación señalando que fue “un honor y una gran responsabilidad” haber liderado la URF y pidió que la entidad continúe consolidando institucionalidad en beneficio del país.
