El reconocimiento no implica una reorganización local, pero suspende ejecuciones individuales y protege la continuidad operativa de las subsidiarias de Canacol en el país.

La Superintendencia de Sociedades reconoció en Colombia el proceso de insolvencia extranjero de Canacol Energy LTD y sus subsidiarias, iniciado en Canadá bajo la Companies’ Creditors Arrangement Act (CCAA), una decisión que permitirá que las órdenes adoptadas por la autoridad judicial canadiense surtan efectos en el país. 

El proceso fue abierto mediante una Orden Inicial de la Court of King’s Bench of Alberta, que declaró el inicio del procedimiento de insolvencia de la casa matriz y de varias filiales directas e indirectas, incluidas Canacol Energy Colombia S.A.S., Cne Energy S.A.S. y Cne Oil & Gas S.A.S. En el marco de dicho proceso, KPMG Inc. fue designada como monitor y representante extranjero.

A través de su apoderado en Colombia, el representante extranjero solicitó a la Superintendencia, entre otros puntos, el reconocimiento del procedimiento canadiense como proceso principal, la suspensión de ejecuciones individuales contra los bienes de las sociedades en Colombia y la continuidad de los contratos necesarios para la operación ordinaria del negocio.

La decisión implica, además, que las cuentas bancarias de las filiales colombianas permanezcan bajo control de las compañías y que los recursos se destinen al pago de gastos operativos y administrativos, así como la imposibilidad de ejecutar garantías reales de manera individual, en protección de la masa de acreedores.

La entidad aclaró que este reconocimiento no supone la apertura de un proceso local de reorganización o liquidación, sino la aplicación de mecanismos de cooperación judicial internacional previstos en la Ley 1116 de 2006. El objetivo es coordinar las actuaciones entre jurisdicciones y garantizar una administración ordenada y equitativa de la insolvencia transfronteriza.

Según explicó el superintendente Billy Escobar, el reconocimiento permitirá preservar la continuidad del negocio y proteger el patrimonio del deudor frente a posibles acciones aisladas de acreedores, mientras avanza el proceso de reestructuración liderado desde Canadá.