Las empresas del sector han invertido en investigación y la protección de las variedades de semillas, al tiempo se ha avanzado en la construcción del Sistema Nacional de Semillas.
En su balance de cierre de año, la Asociación Colombiana de Semillas y Biotecnología (Acosemillas) advirtió de los retos en materia de adopción tecnológica y la oferta de semillas.
Según el gremio, el mercado de semillas superó los US $138,4 millones en Colombia; comportamiento que se mantuvo durante 2025, con un crecimiento de 1,4%. Para Leonardo Ariza Ramírez, gerente general de Acosemillas, el sector continúa siendo un motor de la producción nacional pese a que el segundo semestre fue menos dinámico.
El líder gremial además se refirió a los avances en la sostenibilidad del sector, a partir de la investigación, trazabilidad y competitividad agrícola. Respecto a los obstáculos que siguen presionando al sector, Ariza mencionó que hay tareas pendientes para mitigar la piratería de semillas y favorecer la implementación de nuevas tecnologías.
“Si bien no se ha prohibido la genética modificada en el país, la demora en las aprobaciones limita la competitividad y frena el avance de la aplicación en campo de estas investigaciones”, dijo refiriéndose a la aprobación de nuevas biotecnologías para el cultivo de maíz.
Asimismo, ha advertido de las consecuencias de la piratería de semillas en el agro colombiano. A partir de sus investigaciones han determinado que este sigue siendo un problema latente en el país, especialmente en los cultivos de papa, donde el 90% se siembra con semilla de costal, la soya, con 80%, y el arroz, con más del 78%.
“El uso de semilla ilegal incrementa los riesgos de plagas, enfermedades, malezas y por ende los costos de control. Por eso insistimos en que los agricultores deben adquirir semilla autorizada y registrada, con trazabilidad garantizada por el ICA”, enfatizó Ariza Ramírez.
Para atender a dichos desafíos, dijo, las empresas han invertido en investigación y la protección de las variedades de semillas, al tiempo se ha avanzado en la construcción del Sistema Nacional de Semillas.
“Creemos en la coexistencia de tecnologías. Las semillas mejoradas y las nativas y criollas pueden convivir en los territorios, siempre que se garantice trazabilidad y calidad”, agregó.
En 2026, su objetivo será la consolidación del sistema nacional de semillas y posicionar a Colombia como referente en innovación agrícola.
