La agencia citó déficits fiscales persistentes, aumento de la deuda pública y rigideces del gasto que dificultan la consolidación fiscal tras las elecciones de 2026.
Fitch Ratings rebajó este martes la calificación de emisor de largo plazo en moneda extranjera de Colombia a BB desde BB+, y mantuvo una perspectiva estable, citando “persistentes déficits fiscales elevados” que, según la agencia, seguirán impulsando el aumento de la deuda pública en los próximos años.
“Los déficits fiscales persistentemente elevados provocarán que la deuda del Gobierno general en relación con el PIB siga aumentando a medio plazo y se aleje aún más de la mediana de sus pares”, dijo Fitch.
La calificadora añadió que espera que la falta de un ancla fiscal creíble, el aumento de las rigideces del gasto y las posibles restricciones políticas para implementar medidas de aumento de ingresos “desafíen las perspectivas de consolidación fiscal tras las elecciones de 2026, independientemente de su resultado”.
Fitch señaló que la calificación de Colombia está respaldada por “un historial de preservación de la estabilidad macroeconómica y financiera a pesar de varios choques”, apoyado en parte por la independencia del banco central, pero advirtió que las notas siguen limitadas por “los elevados déficits fiscales, el aumento de la deuda en relación con el PIB, la elevada carga de los intereses y la gran dependencia de las materias primas”.
Según la agencia, el déficit fiscal del Gobierno central alcanzaría el 6,5% del PIB en 2025, un nivel “significativamente superior” a sus previsiones previas. Aunque el déficit sería ligeramente menor al de 2024, Fitch explicó que esto “refleja el tratamiento contable de importantes recompras de deuda por debajo del valor nominal”, que reducirían los pagos de intereses al 3,6% del PIB.
Sin embargo, Fitch advirtió que el gasto primario aumentará un 13% en 2025, lo que dará lugar a un déficit primario del 2,9% del PIB, “superior al observado en 2024, a las expectativas previas de Fitch y a la mediana prevista para los países con calificación ‘BB’”.
La agencia prevé un mayor deterioro fiscal en 2026, con un déficit del Gobierno central del 7,5% del PIB, por encima del objetivo oficial del 6,2%. Fitch recordó que en octubre el Congreso redujo el presupuesto propuesto por el Gobierno, dejando un faltante de financiamiento de 16 billones de pesos, y que en diciembre “rechazó las medidas de ingresos propuestas por el Gobierno”.
Fitch también indicó que las rigideces del gasto, dado que “se estima que el 88% del gasto se destina a salarios públicos, pensiones, transferencias y pagos de intereses”, dificultan la aplicación de recortes significativos. En este contexto, la agencia espera que la deuda consolidada del Gobierno general aumente hasta el 62,8% del PIB en 2027, por encima de la mediana prevista para países con calificación “BB”.
Finalmente, Fitch advirtió que existen riesgos para la trayectoria de la deuda derivados de “un mayor desvío fiscal, un rendimiento inferior al previsto, unos costes de financiación superiores a los previstos o una depreciación del tipo de cambio”, dado que cerca del 32% de la deuda del Gobierno general está denominada en moneda extranjera.
