El 56% de los colombianos nunca ha escuchado sobre “Open Finance” o “Finanzas Abiertas”, un mecanismo que puede ayudar a obtener mejores condiciones de crédito y productos financieros personalizados.
El Open Finance -o las Finanzas Abiertas- es el mecanismo que está democratizando el acceso al crédito en países como Reino Unido, Brasil y más recientemente en Chile. Aunque en Colombia ya hay algunas iniciativas, su implementación podría ser obligatoria para todas la entidades financieras vigiladas a partir del primer trimestre de este año, cuando se espera que se publique el decreto de la Unidad de Regulación Financiera (URF).
Las Finanzas Abiertas permiten que las entidades compartan información financiera de sus clientes, cuando ellos lo autoricen, para calcular puntajes crediticios más acertados que ayudarán a entregar mejores condiciones de crédito y productos personalizados. Aunque la implementación tiene retos importantes de cara a la tecnología, la seguridad y la regulación, el mayor desafío se encuentra nuevamente en la educación financiera.
El último informe de Datacrédito Experian hace una radiografía sobre lo que opinan los colombianos sobre Open Finance, sus retos, oportunidades y riesgos. El estudio encuestó a mil personas de diferentes edades, grupos etarios, niveles socioeconómicos y ubicaciones geográficas.
La encuesta reveló que el 56% no ha escuchado nunca sobre “Open Finance” o “Finanzas Abiertas”, el 31% conoce el término y 13% no está seguro.
Además, el informe identificó que la disposición de los consumidores a autorizar el acceso a su información está fuertemente asociada al valor percibido. Cuando el objetivo es facilitar el acceso a productos financieros a los que hoy no pueden acceder, el 49% de los encuestados se declara dispuesto o muy dispuesto a compartir sus datos, mientras que un 28% manifiesta estar poco o nada dispuesto. Ante la posibilidad de recibir ofertas de ahorro e inversión personalizadas, el 50% de los encuestados se muestra dispuesto a autorizar el acceso a su información, frente a un 27% que no
“Las Finanzas Abiertas no se trata solo de compartir datos, sino de construir un intercambio de valor claro y útil para las personas. Cuando los ciudadanos entienden que conservan el control de su información y que compartirla les genera beneficios reales, la confianza crece y el modelo se vuelve sostenible”, expresó Julián Buitrago, Country Manager de DataCrédito Experian.
La disposición a compartir la información también varía según los datos solicitados. Es más probable que una persona comparta datos como nombre e identificación, a que comparta su historial transaccional o su antigüedad laboral. Asimismo, es importante la entidad: mientras un 51% y un 49% están dispuestos a compartir datos con bancos y fintechs, respectivamente, solo un 30% compartiría información con un almacén para obtener un crédito de consumo.
Entre tanto, los consumidores también perciben riesgos relacionados a esta innovación: que los datos se usen para algo diferente para lo que fueron autorizados (62%), que se usen para suplantar su identidad (60%), que los datos sean sensibles a ciberataques (56%), o que que se vendan a terceros sin aviso (58%), son los mayores temores de la audiencia.
Replicar el éxito de países como Brasil en Finanzas Abiertas dependerá en gran parte de la educación financiera de los colombianos y de la transparencia que tengan las entidades financieras con sus clientes sobre los datos. Con un buen proceso de implementación, este mecanismo tiene el potencial de incrementar las cifras de acceso al crédito, una tarea que aún tiene pendiente el sector financiero.
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