La fintech colombiana está fortaleciendo su ofensiva internacional con foco en grandes corporaciones, explicó a Forbes su cofundador y CEO Juan Pablo Ortega.
Yuno, la fintech colombiana de orquestación de pagos fundada en 2021 por Juan Pablo Ortega y Julián Núñez, avanza en su consolidación como uno de los jugadores emergentes de infraestructura financiera global, impulsada por grandes contratos internacionales y una estrategia de expansión que abarca desde Estados Unidos hasta Asia y Medio Oriente.
La compañía procesa pagos en más de 180 países y conecta a las empresas con más de 1.000 métodos de pago a través de una sola integración. En paralelo, ha fortalecido su red de oficinas en ciudades como Bogotá, São Paulo, Singapur, Shanghái y Portugal, y prepara nuevas aperturas en Londres y Qatar.
“Hoy en día Yuno le procesa pagos literal a varias de las empresas más grandes del mundo”, dijo Ortega en entrevista con Forbes Colombia, al mencionar clientes globales como McDonald’s y Ant Financial, además de compañías latinoamericanas como Rappi y Farmatodo.
Durante el último año, el foco estratégico ha estado puesto en Estados Unidos y el eje Europa–Medio Oriente. Según su fundador, la apuesta ya empieza a mostrar resultados.
“El enfoque este año está en la expansión en los dos mercados más importantes para nosotros y esto se ha visto en que hemos ganado RFPs bastante grandes como Qatar Airways en el Middle East y GoFundMe en Estados Unidos”, explicó.
El contrato con GoFundMe se convirtió en uno de los avances más relevantes para la compañía. Ortega lo describe como una validación del producto frente a los principales competidores globales del sector.
“Estábamos literal compitiendo con todos los orquestadores del mundo y fuimos los número uno por nuestro producto y por nuestro servicio”, anotó. “Es como las olimpiadas de los pagos”.
El modelo de Yuno se basa en ubicarse entre el comercio y los distintos procesadores, permitiendo a las empresas combinar múltiples proveedores, optimizar costos y enrutar transacciones de forma inteligente, sin asumir directamente la complejidad tecnológica ni las certificaciones asociadas al manejo de datos sensibles.
“Si hoy trabajan solo con un proveedor, el poder trabajar con diferentes no es tan sencillo. Yuno está en la mitad y maneja toda esa información para poder rutearla a diferentes lados”, explicó Ortega.
A diferencia de Rappi, donde los dos fundadores trabajaron antes y cuyo modelo tenía límites geográficos, Yuno fue concebida desde su origen como una plataforma global. Esa decisión, sin embargo, trajo nuevos desafíos operativos.
“No es tan fácil cuando tienes clientes y equipos a 12 o 14 horas de diferencia”, dijo el CEO. “Hay países donde la semana empieza el domingo y nos ha tocado poner guardias y cobertura 24/7”.
La expansión internacional ha obligado a la empresa a combinar talento local con una cultura corporativa homogénea.
“El balance es traer el conocimiento local, pero mezclarlo con la cultura Yuno: una cultura de innovación, de movernos rápido y de lograr lo imposible”, señaló.
Uno de los diferenciales que la compañía destaca frente a otros orquestadores globales es la velocidad de desarrollo tecnológico, apalancada en la adopción temprana de inteligencia artificial.
“Desde el día uno empezamos a ver cómo incorporar los modelos de OpenAI en nuestra forma de desarrollar”, explicó Ortega. “Hoy hemos incrementado casi el 30% del output del equipo de desarrollo sin agregar una sola persona”.
Esa aceleración ha permitido a Yuno construir más de 450 integraciones alrededor del mundo y ampliar su cobertura de métodos de pago, un factor clave para competir en procesos globales de selección.
En el frente financiero, la compañía, que ha levantado más de US$35 millones de inversionistas como DST Global Partners, Andreessen Horowitz, Tiger Global, Kaszek y Monashees, no se encuentra actualmente en búsqueda activa de capital.
“Con el dinero que hemos levantado podemos llegar a break-even a finales de 2026 o 2027”, afirmó Ortega, quien señaló que hoy todas las utilidades se reinvierten en crecimiento y fortalecimiento de la plataforma.
Aunque no descarta una nueva ronda, el foco inmediato está en la activación de clientes recientemente cerrados, entre ellos Moon Active y NetEase Games.
“Ni siquiera hemos tenido tiempo para pensar en una ronda de inversión”, apuntó.
De cara a los próximos años, Yuno se ha fijado un objetivo que refleja su ambición global.
“Queremos que mínimo el 10% de los pagos de tarjeta no presente, es decir de todos los pagos por internet, pasen por Yuno a nivel global”, comentó Ortega.
En paralelo, la compañía trabaja con socios como Visa, Mastercard, bancos y procesadores para desarrollar la próxima generación de infraestructura de pagos.
“Queremos estar en el centro de la creación de esas futuras tecnologías”, concluyó.
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