La revisión de la nómina, el uso de beneficios no salariales, la contratación por proyecto y el acceso a apoyos públicos se perfilan como las principales herramientas legales para absorber el alza del salario mínimo en 2026.
El aumento de 23,78% del salario mínimo para 2026 obliga a las empresas a replantear su estructura laboral. Ante este escenario, Cafore Abogados identificó cuatro lineamientos legales para absorber el impacto del nuevo Salario Mínimo Legal Mensual Vigente, fijado en $1.750.905 y en $2.000.000 con auxilio de transporte, sin incumplir la normativa laboral.
El primer punto está en la planeación estratégica de la nómina. Desde el enfoque legal, no todos los salarios deben ajustarse de manera automática. Solo aquellos que queden por debajo del nuevo mínimo están obligados a incrementarse, mientras que los salarios superiores pueden revisarse con base en el IPC u otros criterios previamente pactados. Esta distinción permite gestionar los costos laborales, especialmente en las pymes.
El segundo lineamiento es la implementación de compensaciones no salariales. Beneficios extralegales como alimentación, transporte, bienestar o capacitación pueden mejorar el ingreso real del trabajador sin aumentar la carga prestacional. En paralelo, una revisión de los esquemas de salario integral evita incrementos automáticos no exigidos por la ley.
Como tercer punto, el despacho jurídico señala la optimización de las modalidades contractuales. La contratación por obra o labor determinada para proyectos específicos se presenta como una herramienta legal que brinda mayor flexibilidad, control de costos y reducción de riesgos laborales futuros, siempre dentro del marco normativo.
El cuarto frente está en el aprovechamiento de apoyos estatales. Cafore Abogados destaca programas como el Fondo Emprender, cuyos auxilios están indexados al salario mínimo y pueden contribuir a compensar el mayor costo de contratación, siempre que exista una destinación adecuada de los recursos.
“Desde una perspectiva jurídica, el incremento del salario mínimo no solo impacta el valor de la nómina, sino que genera un efecto dominó sobre todas las obligaciones laborales asociadas”, afirmó Fabio Castro, director de Cafore Abogados, al advertir que una implementación sin planeación legal puede derivar en informalidad, menor contratación y mayor litigiosidad laboral.
